UN BUEN LADRÓN, PERO MUY MAL CONDUCTOR
Un audaz ladrón simuló tener un arma de fuego para robarle un ciclomotor Garelli a su propietario en las calles de barrio San José, pero su pericia delictiva no iba de la mano con sus condiciones para conducir el rodado: se estrelló contra una columna de alumbrado público a las pocas cuadras y terminó inconsciente, en el hospital Cullen.
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