UN CADÁVER EN EL RIACHO SANTA FE
El cuerpo sin vida de un hombre mayor, un vecino de Alto Verde por cuya suerte temían sus familiares, apareció flotando a la deriva en aguas del riacho Santa Fe, en la mañana de ayer.
El cadáver de Rogelio Barreto fue avistado desde la costa y a partir de ese momento, personal de Prefectura Naval Santa Fe y Unidad Regional I de Policía, trabajaron para acercarlo al Puerto Piojo, muelle que se encuentra emplazado junto a la avenida Mar Argentino.
En el cuerpo apenas cubierto por un pantalón de jean, los agentes de Investigaciones advirtieron una profunda herida en la espalda, además de otros tajos en pecho y abdomen.
La misteriosa desaparición de Barreto -un changarín que vivía en una precaria vivienda de la Manzana 1 y tenía 73 años de edad-, había sido denunciada ante las autoridades de la Subcomisaría 5a. durante el último fin de semana largo.
La comisión que acudió a la casa habitada por el hombre cuya localización había sido requerida el lunes 19, encontró manchas en el piso y un reguero de sangre que partía de la puerta de calle y llegaba hasta la barranca del río.
Ante la sospecha de que el hombre buscado había sido brutalmente herido en su casa y -vivo o muerto-, había sido arrojado a las aguas del riacho, frente al Puerto de Santa Fe, los hombres de la URI buscaron una explicación al misterioso suceso entre las relaciones de la víctima.
Entonces, en aquella escena que sugería un crimen atroz, fue encontrado y secuestrado un machete 22 y apenas un poco más tarde, en los primeros tramos de la tarea investigativa, los pesquisas llegaron hasta dos jóvenes a quienes detuvieron y pusieron a disposición de la Justicia de Menores.
Bajo sospecha de haber cometido y ocultado un homicidio fueron apresados un chico de 17 años y una chica de 15, madre de un bebé a quien el primero habría dado su apellido.
El procedimiento se practicó de acuerdo al resultado de las averiguaciones practicadas en el vecindario. Quienes conocían a Barreto aseguraron que la menor, visitaba la casa de la Manzana 1, frecuentemente.
Pero, con el paso de los días, como el cuerpo del delito seguía ausente y no surgían otras novedades ambos jóvenes habrían de recuperar la libertad. Estos mismos serán los que ahora -presuntamente-, deberán dar nuevas explicaciones en la Justicia sobre lo ocurrido el 19 del corriente en la casa de Barreto.
Agentes de la URI describieron el crimen como un episodio oscuro que involucraría a los chicos con ese hombre mayor que, recibiéndolos bajo su techo, habría contribuido a sellar su propia suerte.
Sin más palabras algunos de nuestros entrevistados dijeron que este caso de homicidio que compromete seriamente a dos adolescentes hallaría explicación en un conflicto pasional.
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