UN CADÁVER HALLADO EN UN RÍO ERA EL DE UNA NENA DESAPARECIDA
El cuerpo de la nena había sido hallado el 6 de julio flotando en un brazo del Rio Matanza. Pero por su estado y porque no llevaba la misma ropa que vestía el día en que desapareció, su familia no pudo reconocerla y la siguieron buscando. Al ver que la menor no aparecía la Justicia ordenó hacer un ADN a los padres de Ruth Salazar y los resultados de los estudios confirmaron la peor noticia: aquel cuerpo era el de su hija. Antes de arrojarla al río la habían violado y asesinado.
Ruth Salazar nació el 15 de enero de 1996 y tenía 10 años. Había desaparecido de su casa de Villa Madero, en el partido de la Matanza, la mañana del 27 de junio. Sus padres, sus vecinos, compañeros de colegio y maestros, acompañados por la Policía, la buscaron por la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Hasta que ayer a la mañana la Justicia confirmó que el cuerpo que había sido encontrado el mes pasado era el de la nena.
“Para ganarse alguna monedas Ruth juntaba las bolsas con residuos que dejaban los vecinos en la puerta de sus casas y las llevaba hasta un contenedor que hay sobre colectora (está a unos 150 metros de la casa). Después le daban una propina y con eso ella se compraba útiles escolares. El martes 27 de junio a las 10:30 de la mañana me dio un abrazo y me dijo ‘mamá voy a llevar una bolsa de basura y vengo’. No regresó y esa fue la última vez que la vi a mi hija”, dijo ayer a Clarín la mamá de la nena.
Con sus padres (Marcelo y Florentina) y sus doce hermanos que tienen entre 5 y 22 años, Ruth vivía en una casa hecha de chapa y material, con pisos de tierra, en el barrio de emergencia “2 de Abril”. Hasta su desaparición cursaba el tercer grado en el turno tarde y según explicaron sus maestros era muy aplicada y no faltaba nunca.
“La buscamos en todas las estaciones de los trenes que salen de Once, Constitución, Retiro. También en los alrededores de la Basílica de Luján. La Policía se comprometió con el caso y la buscaron como si fuera su propia hija. Hubo agentes que en sus días francos vinieron vestidos de civil y me seguían ayudando en la búsqueda”, explicó ayer entre lágrimas Marcelo Salazar.
La tarde del jueves 6 de julio por la denuncia de un vecino la Policía encontró flotando en un brazo del Rio Matanza, en la localidad de Transradio, partido de Esteban Echeverría, el cuerpo de una nena de entre 6 y 10 años que había sido violada y estrangulada al menos una semana antes del hallazgo.
“Cuando me avisaron que habían encontrado a una nena en Transradio yo estaba con la Policía buscando a mi hija en Moreno. Enseguida fuimos hacia la morgue judicial de Lomas de Zamora. Allí me mostraron un cuerpo en muy mal estado. Estaba todo hinchado y se le notaba un golpe en la cabeza. Vestía una remera y el pantalón bajo hasta la rodilla. Para mi no era el de Ruth y encima la ropa era distinta a la que tenía mi hija el día que desapareció”, recordó Marcelo.
Cuando Marcelo se fue de Lomas de Zamora, la Justicia llamó a Florentina para ver si podía reconocer a la nena hallada. Pero la mamá de Ruth se negó, aunque aceptó ver fotos del cuerpo. “Estaba segura de que no era mi hija. No se parecía en nada. Trate de reconocerle algo pero no pude”, contó la mujer.
Pero pasaban los días y la Justicia veía que nadie reclamaba el cuerpo aparecido en el río Matanza. Entonces, ordenó hacer un ADN a los padres de Ruth para descartar o confirmar la identidad de la chiquita que habían encontrado muerta. Finalmente, el análisis practicado en el gabinete pericial de la Corte de La Plata dio positivo.
Los investigadores del caso creen que la nena fue llevada por algún conocido de la familia y que la asesinó ese mismo día. Luego la arrojó a algún brazo del rio Matanza. Ayer a la tarde la nena fue velada a cajón cerrado.
“El desgraciado que hizo esto tiene que ser algún conocido porque sino mi hija hubiese gritado cuando se la llevaba. Igual estoy seguro que alguien tiene que haber visto algo pero no se anima a decirlo. Ahora yo les pido que nos ayuden y que si vieron cualquier cosa que lo declaren”, rogó llorando Marcelo.
Este contenido no está abierto a comentarios

