UN CHICO DE 14 AÑOS LLEVÓ UN ARMA AL COLEGIO EN ROSARIO
La mesura de los docentes para intervenir y dar cuenta de lo ocurrido en una escuela de la zona oeste rosarina permitió desarmar a un chico de 14 años que fue a clase con un revólver calibre 32 entre sus útiles. El arma tenía cuatro balas en el interior del tambor y el chico adujo haberla comprado a unos jóvenes en un asentamiento precario cercano al establecimiento.
Todo se supo ayer a la mañana tras el primer recreo del turno mañana cuando dos chicas del séptimo año de EGB de la escuela Nº 609 se acercaron a la maestra María Laura Maragliano para decirle que uno de sus compañeros tenía un revólver entre sus cosas. La docente, de 31 años, acudió a los superiores de la escuela Nº 609 y volvió al salón junto a la directora Alicia Rivas. Con la precaución de no generar sobresaltos la directora se acercó al chico y lo invitó a conversar fuera del aula mientras el resto seguía en clase. Entretanto otros empleados de la escuela registraban las pertenencias del alumno. En efecto, encontraron la pistola pero en la mochila de un compañero, en un pupitre ubicado delante del suyo, donde el alumno la colocó para despistar.
El fantasma
El fantasma de lo ocurrido en Carmen de Patagones el año pasado, cuando un chico armado mató a tres compañeros e hirió a otros cinco, genera enorme sensibilidad en casos como éste. Pero la maestra se encargó de atenuar el incidente. Contó que el chico no hizo nunca exhibición del arma ni mucho menos apuntó a nadie con ella. Luego de intervenir los padres del chico fueron convocados y se dio aviso a las autoridades de la comisaría 18ª.
“Al principio el chico negó tener el arma pero después lo admitió. Se quedó tranquilo. Es un chico que siempre está tranquilo. La policía se hizo cargo del arma, hubo una conversación y los padres se lo llevaron. Muchos chicos se enteraron de lo que pasó por los medios porque seguimos dando clase normalmente”, dijo María Laura a Radio Universidad.
Dentro del ámbito escolar, según la docente, el chico que llevó el arma es “un nene tranquilo, introvertido, alguien que se esfuerza en cuanto al aprendizaje, que se relaciona perfectamente con sus compañeros y que tiene las dificultades de cualquier chico“, destacó su maestra, quien agregó que los padres del chico siempre estuvieron próximos a la comunidad escolar. “Son personas que venían a las reuniones, a las entregas de libreta y que son gente preocupada por su hijo”, añadió.
El episodio del arma se inició a las 9.40 y hasta las 15 de ayer la maestra estuvo en la comisaría completando trámites y acompañando a los padres del chico. El escenario del episodio es una escuela de clase media baja situada quince cuadras al oeste del estadio de Newell’s. “La población escolar es bastante heterogénea. Los chicos se pelean, se han ido a las manos alguna vez, pero esto es totalmente anormal.
Buena señal
Hay que tener en cuenta de que los propios chicos nos dijeron lo que pasaba, hubo una reacción, que indica una conciencia de entender qué es lo que está mal. Esto fue un hecho aislado, preocupante para nosotros, pero lo que nos preocupa es por qué trajo el arma el chico y ayudarlo por eso”, destacó Maragliano.
El juez de Menores Nº 2, Juan Leandro Artigas, convocó hoy a las 11 a Tribunales al nene con sus padres. Según dijo en la comisaría, adquirió el revólver a dos chicos en inmediaciones de Lima y Godoy. “Lo hice para que no me pase nada”, murmuró.
“No lo minimizo, pero no fue un hecho de violencia porque el chico ni siquiera exhibió el arma. Ahora deberemos hacer un abordaje institucional y con los padres”, dijo Humberto Cancela, delegado de la región VI de la cartera educativa de la provincia. “No están las escuelas equipadas con gabinetes psicopedagógicos. Lo que sí hay un cuerpo en el Ministerio que da apoyaturas para este tipo de casos”, apuntó.
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