UN CONDUCTOR ATROPELLÓ Y MATÓ A DOS PIBES QUE PEDÍAN MONEDAS
Lautaro Daniel Maidana de 4 años y Nicolás Lizondo de 10 pedían moneditas en la esquina de avenida Presidente Perón y Rouillón y ayer murieron, destrozados. La vida los llevaba desde el cantero a la calle, entre los vehículos que paraban y sus conductores les daban más o menos lo mismo, aunque no todos lo hacían al mismo modo. Aparecían como parte del paisaje, del que se armaba en el lugar con vendedores y vecinos que hacían su vida, con tránsito apurado por ganar la onda verde y seguir la vida. De la historia de los dos no se conoció mucho, sí que eran hijos de Olga Beatriz Galarza, de 35 años, que tiene otros varios hijos, vive a dos cuadras del lugar en una casa precaria y no tiene trabajo. Un conductor de una pick-up Peugeot 405 que trasladaba ropa para un lavadero los atropelló. No está del todo claro si su primera reacción fue huir pero volvió al lugar. Fue detenido, alojado en la seccional 19ª de Pasaje Calchaquí y bulevar Segui y luego trasladado hacia la Jefatura de policía por seguridad.
Los chicos andaban por el cantero de la avenida como lo hacían casi todos los días. Del cantero a la vereda donde está el puesto-barcito bajo unos árboles, algo así como un reparo para tanto calor. Solían jugar, moverse, comer algún choripán según cuentan en relatos entrecortados algunos de los hombres que acostumbran a tomar porrones en las mesitas instaladas sobre la vereda de tierra. O bien del cantero hacia la vereda norte donde hay en la esquina un puesto de buenas frutas. Ayer alrededor de las 10.30, el puente peligroso entre la vida y la muerte que transitaban a diario se cortó.
Al parecer –sin tener todos ni los últimos resultados de las pericias- Nicolás estaba sentado en el cantero con los piecitos apoyados en la calle y Lautaro parado a unos pocos centímetros de su hermano. La camioneta Peugeot 505 que conducía Luis Torres los atropelló, “se los llevó puestos”, repitieron los testimonios de los vecinos.
El vehículo iba por la avenida Perón de oeste a este, algunos testimonios indican que detrás de un camión y no se sabe si quiso pasarlo, o hacer alguna otra maniobra pero en el vértice izquierdo del paragolpe registra el impacto del golpe a los pequeños y sobre los hierros quedaron restos humanos. No hay huellas de frenadas en el lugar. De ahí en más una muestra dantesca.
El niño de 4 fue recogido primero y llevado por una ambulancia del SIES al Hospital de Niños Víctor J. Vilela con severísimo traumatismo de cráneo, pérdida de masa encefálica y paro cardíaco. Murió a pocos instantes de llegar. El otro, de 10, quedó tendido sobre el cantero, destrozado. Después fue llevado al Instituto Médico Legal donde horas más tarde trasladarían también al más chiquito.
El conductor que hacía un traslado de ropa lavada siguió de largo un trecho mientras la gente que en instantes se amontonó junto a los cuerpitos le gritaba. Dio la vuelta en la esquina siguiente, Pedro Lino Funes y volvió por el otro carril de Presidente Perón donde se le cruzó una motocicleta. Dicen que shokeado aseguró que no los había visto. Después avisaron a la policía, allí lo detuvieron y llevaron hasta la seccional 19ª. Alguien también buscó a la madre de los chicos. Los dos son hijos de Olga Beatriz Galarza y, una mujer de cerca de 35 años que vive a dos cuadras del lugar y que estalló en una crisis ante el espanto de esa esquina. Galarza tiene varios hijos más. “Eran 7 u 8”, dijo una vecina desencajada que contó que todos vivían en la casa muy humilde de la zona en Virasoro al 5.700.
Un puestero de la esquina de avenida Presidente Perón y Rouillón que vende columnas de yeso para alguna decoración no podía reaccionar. “Venían casi todos los días, a la mañana, a veces a la tarde, pedían y por eso se ponían en el cantero e iban de un lado a otro. Se cruzaban, jugaban, comían algún choripán”. No era tan distinto a lo que se ve en tantas otras esquinas de la ciudad, pero son ellos los que están muertos, cuando iban tras las diarias moneditas. El conductor está acusado de doble homicidio culposo. Interviene el juez Correccional de la 10º Nominación Daniel Acosta.
Este contenido no está abierto a comentarios

