UN CONFLICTO GREMIAL AMENAZA CON EXTENDERSE A TODO EL CORDÓN INDUSTRIAL DEL SUR PROVINCIAL
Unos 40 empleados de la empresa Sulfacid recibieron en la mañana de ayer telegramas de despido y el gremio resolvió implementar un paro por tiempo indeterminado, generándose así un conflicto que podría extenderse a la compañía química ICI de San Lorenzo, que atraviesa una situación similar.
La raíz de esta situación -que rompe la tranquilidad de un cordón industrial en pleno crecimiento- hay que buscarla en la negativa de ambas empresas en otorgar un aumento que fuera acordado entre la Cámara Química y la Federación Química, que fue homologado por el Ministerio de Trabajo de la Nación.
Si bien los operarios de ICI pertenecen a un gremio distinto que los de Sulfacid, a nivel nacional los dos sindicatos se encuentran agrupados en la misma federación, por lo tanto a ambos les corresponde el mismo aumento según explicaron fuentes laborales.
La semana pasada vencieron los plazos del procedimiento de crisis planteado por las empresas ante el ministerio -que fue rechazado por los sindicatos-, por lo que las partes involucradas quedaron liberadas. Precisamente, de esa presentación de las patronales trascendió que en Sulfacid los despidos podrían llegar a 160, mientras que en ICI las cesantías estarían en el orden de los 70.
El tema en cuestión -y por el que las partes enfrentadas no tienen intenciones de ceder- está relacionado con que el aumento escalonado en el salario básico desde junio de este año hasta enero de 2007, implicaría un incremento en el pago de la hora de dos a cinco pesos.
Aunque se trata de una escala salarial que no se modifica desde hace diez años, el argumento empresarial se sustenta en que “mientras no se producían aumentos como éste, se celebraron diversos convenios internos que fueron produciendo incrementos salariales”.
La postura de los empresarios es absorber dentro del aumento homologado los convenios internos alcanzados. Las diferencias no son menores, ya que de producirse el incremento en forma directa el alza sería alrededor del 116 por ciento, mientras que de prosperar la postura empresarial el aumento rondaría el 33 por ciento.
Por el lado de los gremios locales la intención es no moverse del acuerdo conseguido por la federación. Ambos sindicatos argumentaron ante la cartera laboral “la situación de esplendor por la que atraviesan ambas firmas”, desconociendo la situación de crisis planteada.
Quizás, la carta más fuerte que sustentan los empresarios sea la de reconocer el aumento salarial a un costo muy alto, por ejemplo la cantidad de despedidos de la que se viene señalando. Hasta el momento, más allá de las características que tiene la relación de los gremios con esas empresas, ninguna de las partes pretende ceder, y según una fuente cercana a los directivos de Sulfacid se afirmó que “la empresa no va a pagar el aumento y está dispuesta a cerrar la planta”.
Por ahora los empleados de ICI no han recibido telegramas de cesantía, por lo que en ámbitos del Sindicato Químico de San Lorenzo todavía no se habla de eventuales medidas de fuerza.
Presencia policial
Como ocurre cada vez que se produce un conflicto entre Sulfacid y el Sindicato Unico de Trabajadores Químicos y Petroquímicos (Sutraquip) de Fray Luis Beltrán, la presencia policial en las puertas de la fábrica es característica. Ayer los efectivos en la planta se hicieron notar, incluso antes que el gremio tomara alguna medida, que fue disminuyendo en el transcurso del día.
Contra esto disparó el secretario general de Sutraquip, Daniel Santillán, quien afirmó a La Capital que “la policía parece estar siempre al servicio de los patrones, como si los trabajadores fuéramos delincuentes”.
Agregó que “en todo caso, los delincuentes son ellos (los empresarios) que no quieren cumplir con un aumento firmado entre la Cámara y la Federación y homologado por el Ministerio de Trabajo de la Nación”.
El gremialista reafirmó la vigencia de los aumentos y sostuvo que está convencido de que “para la empresa no es imposible el aumento, lo que pasa es que quieren valerse de esta situación para despedir a los compañeros que se encuentran afiliados al sindicato”.
Apoyo gremial
El conflicto que se inició ayer entre el Sutraquip y Sulfacid amenaza con extenderse más allá, según sostuvo el secretario general de la CGT de San Lorenzo, el aceitero Pablo Reguera, quien adelantó que va a pedir una reunión con la CGT nacional “para que acompañe todas las medidas de fuerza que se van a venir en el cordón industrial”.
Reguera agregó que también quiere “impulsar que el Ministerio de Trabajo haga una pericia contable en las dos empresas sobre los últimos diez años, para demostrar si en algún momento dejaron de tener ganancias”.
Además descalificó el procedimiento de crisis presentado por el sector patronal y aclaró que “estas compañías exportan y cobran en euros o dólares, pero los salarios y los costos fijos están son en pesos, por lo tanto el salario de los trabajadores no va a ocasionar una pérdida que provoque el cierre, como dicen ellos”.
Otra de las versiones que tomó fuerza en las últimas horas es que la próxima asamblea del gremio de los docentes santafesinos se haría en las puertas de la empresa Sulfacid de Fray Luis Beltrán.
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