UN CONFLICTO GREMIAL PARALIZA EL SERVICIO DE COLECTIVOS DE MEDIA Y LARGA DISTANCIA EN SANTA FE
Una sorpresiva medida de fuerza de choferes de colectivos deja sin servicio de media y larga distancia a la ciudad de Santa Fe. Hasta las 14, no saldrá desde la terminal de ómnibus “Manuel Belgrano” ningún colectivo hacia sus destinos.
El secretario gremial de UTA, Elvio gaitán, dijo ante la prensa que la medida se determinó tras conocerse el despido de dos empleados de la empresa GALVENSE.
“El hecho sucedió la semana pasada, tratamos de llegar a un diálogo con la empresa, pero hemos tenido oídos sordos”, dijo el sindicalista.
Gaitan aseguró que de no haber una respuesta favorable, la protesta se extenderá mañana y el jueves.
Debido a la medida, no se realizan viajes a las principales ciudades de la provincia como Reconquista, Rafaela, San Cristóbal, Coronda, Gálvez, además de Monte Vera y Recreo.
Según la explicación de la empresa al diario vespertino El Litoral, a fines de la semana pasada un grupo de representantes de UTA protagonizó dos escraches públicos frente a los domicilios particulares de Hugo Eyras y Alfredo Montina, dueños del Galvense S.A. en la ciudad de Gálvez en reclamo de un pago de horas extra a un chofer y delegado gremial.
Cien personas encabezadas por el secretario general de la Unión del Transporte Automotor (UTA), Jorge Kiener, irrumpieron con bombas de estruendo, tomatazos y huevazos frente a las casas de estos empresarios a los que se les demanda el efectivo pago de horas al 100% a Juan Carlos Valenti.
Valenti, desde mayo pasado cumplía un diagrama de horarios que le impedía el descanso exigido por ley, de 12 horas, por una diferencia de veinte minutos, en los viajes que realizaba eventualmente uniendo Gálvez con Rosario. El reclamo de este chofer es el abono de esos veinte minutos extra al 100%, es decir al doble de su valor.
No obstante, la empresa argumenta que está impedida de abonar esa remuneración extra porque la ley que rige para estos sistemas de transporte prohíbe que los trabajadores resignen minutos de esas doce horas de descanso. Así las cosas, según Alejandro Pitton, abogado de Galvense se diagramó otro horario y se contrató a otro chofer “para que Valenti descansara las 12 horas, pero éste se negó a cumplirlo y continuó con su demanda ante la Secretaría de Trabajo” contando con el apoyo del gremio de la Unión del Transporte Automotor (UTA).
Pitton explicó que la razón fundamental por la cual la empresa no puede reconocer ese excedente en la jornada laboral de Valenti radica en que “si se deja a una persona con un descanso menor al que dice la ley y ésta tiene un accidente las consecuencia es que la aseguradora no reconoce y puede darse que sea causal de revocación de permiso otorgado para explotar el servicio de transporte”.
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