UN DELICUENTE MUERTO Y COMERCIANTE GRAVEMENTE HERIDO TRAS UN TIROTEO EN UN SÚPER
Un delincuente murió y un comerciante resultó gravemente herido tras un intento de asalto ocurrido ayer en la localidad santafesina de Laguna Paiva, ubicada a unos 40 kilómetros al norte de la capital provincial.
El asaltante muerto no había sido identificado hasta anoche por la policía, mientras que el comerciante, de 54 años, fue operado de urgencia en el hospital José María Cullen de Santa Fe debido a las graves heridas que recibió.
Según fuentes policiales, todo se inició a las 8 de ayer en un minimercado ubicado en la calle Colón al 1400, en un barrio Fonavi. Un lugar que, según los voceros, había sido escenario de varios robos. A esa hora, el propietario del comercio, Raúl Gaunat, se disponía a abrir las puertas del local mientras esperaba el arribo de los proveedores. El primero en llegar al comercio fue el panadero. Detrás de él aparecieron dos hombres armados.
Uno de los ladrones estaba vestido con saco y corbata y el otro con pantalón y campera de jean, dijeron los voceros. En contados segundos, el repartidor quedó a merced de uno de los asaltante mientras que el otro bribón caminó hacia donde estaba el comerciante. En ese momento se desató el trágico suceso. Gaunat desenfundó una arma de fuego para defenderse y entonces una balacera surcó el local.
Uno de los maleantes disparó utilizando como escudo humano al repartidor mientras su cómplice gatillaba contra Gaunat. En contados segundos el lugar se convirtió en un infierno de sangre. En medio de los tiros, uno de los ladrones pudo salir a la vereda, donde se desplomó malherido con un balazo en el pecho y falleció algunos segundos después.
Adentro del negocio Gaunat yacía en el suelo con su cuerpo ensangrentado. El comerciante fue trasladado con dos proyectiles, en las costillas y la zona lumbar, al hospital José María Cullen de la capital provincial, donde fue operado y anoche permanecía internado en estado delicado.
En el minimercado, la policía secuestró una escopeta y un revólver calibre 32. Una fuente policial indicó que numerosas cápsulas servidas calibre 9 y 11 milímetros quedaron diseminadas por el suelo del comercio.
Este contenido no está abierto a comentarios

