UN DERRUMBE EN EL SHOPPING EL SIGLO CAUSÓ CUATRO HERIDOS
La estructura que protegía una obra de remodelación en el segundo nivel del shopping Paseo del Siglo (con salidas por Córdoba, Presidente Roca y Rioja) se desplomó ayer con enormes cantidades de material de demolición, maderas y estructuras de hierro sobre uno de los locales de planta baja del centro comercial. El derrumbe causó cuatro heridos, pero ninguno de ellos de gravedad por absoluto milagro, ya que a la hora en que se produjo, poco después de las 14, el shopping estaba lleno de gente. En minutos la manzana quedó acordonada y rodeada de móviles policiales, de Defensa Civil, Guardia Urbana Municipal, ambulancias y autobombas.
Al menos hasta que terminen los peritajes, la hipótesis más firme que se maneja desde la Dirección de Obras Particulares de la Municipalidad es que en la obra de remodelación que se está realizando entre el primer y segundo piso del shopping se sobrecargó la bandeja de protección con una gran cantidad de escombros y esa estructura cedió, arrastrando todo lo que tuvo a su paso, incluidos fierros, mampostería, andamios y maderas. Hubo pánico.
“Todavía no caigo. Yo estaba con mi compañera en el stand y de golpe sentimos como un ruido fuerte de escombros sobre la madera. Nos agachamos del susto, pero en segundos se nos vino todo encima: andamios, madera, fierros, escombros, todo”, contó poco después del hecho Florencia D’Espósito, una de las dos empleadas del local Mis Medias, que a metros de la entrada por Córdoba literalmente desapareció bajo los escombros.
Con la ropa, el pelo y hasta las pestañas todavía blancas por el polvillo, Florencia dijo que logró salir casi ilesa (sólo recibió golpes leves) “por milagro”, pero no corrió la misma suerte su compañera Claudia Rodríguez (41), que quedó atrapada durante unos 15 minutos entre los andamios y sufrió un traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento y politraumatismos, por lo que fue llevada en ambulancia al sanatorio Mapaci.
Claudio, un cliente del centro comercial que a la hora del derrumbe se encontraba almorzando, contó a La Capital que al escuchar el estruendo salió corriendo del restaurante e intentó auxiliar a la mujer, que además sangraba por un corte en la frente. “La ayudé y le llevé hielo para la cabeza hasta que llegó Defensa Civil, que pudo sacarla del lugar de 50 por 80 centímetros donde se había quedado acurrucada. Arriba tenía una montaña de andamios”, describió.
Otra que la pasó mal fue Claudia Abraham (40), una clienta del shopping que padeció traumatismos de cráneo, dorsolumbar y de tobillo, y fue internada en el sanatorio Delta. La cuarta persona herida fue Valeria Bauza (25), que tuvo un golpe en el tobillo y politraumatismos leves.
En escasos 20 segundos, la empresa de urgencias 4351111 -que tiene la cobertura del área- recibió más de 15 llamados desesperados y en 3 minutos llegó al lugar, donde atendió a dos de las mujeres heridas.
Al cierre de esta edición se continuaban removiendo los escombros porque antes de empezar a hacerlo las autoridades de Defensa Civil quisieron tener certeza de que no hubiera nadie herido bajo el material, los caños y las maderas.
Para eso, revisaron las cintas de video que toman las cámaras de seguridad del centro comercial para remontarse al momento del derrumbe y verificar que no hubiera quedado nadie abajo. Aun así, el titular del organismo, Marcos Escajadillo, fue precavido y dijo que hasta que se saquen todos los escombros nadie se quedaría totalmente tranquilo.
Según aclaró, el shopping permanecerá clausurado hasta “que no quede la menor duda de que están dadas las condiciones de seguridad para reabrirlo”, algo que nadie descartaba pudiera llevar varios días.
En Obras Particulares, la presunción más fuerte que se manejaba ayer era que la bandeja de protección de la obra de remodelación para ampliar el lucernario del segundo nivel del shopping (que contaba con el correspondiente permiso municipal, ver recuadro) cedió por un sobrepeso de los escombros.
“Quizá esa estructura no estaba dimensionada para soportar tanto peso y cedió”, explicó el titular del área, Eduardo González. “Todas las estructuras que se montan para realizar una obra están dimensionadas de acuerdo al peso que deben soportar. Es decir, mientras más peso se les vaya a colocar arriba, se deben armar estructuras con caños más gruesos y más reforzadas”, agregó.
Sin embargo, González aclaró que “el responsable de colocarlas es el constructor autorizado para realizar la obra” y que estas bandejas “no figuran en los planos de obra porque es algo que se instala temporalmente para facilitar el trabajo”. Sin embargo, otra fuente de Obras Particulares deslizó que lo que resta definir es si esa estructura “era realmente una bandeja de protección o una plataforma de trabajo”, porque si se trataba de lo último debería haber tenido “otro tipo de vínculos o apoyos que le permitieran soportar el sobrepeso”.
De cualquier forma, los peritajes que ayer realizaron distintas dependencias municipales deberá despejar estas dudas y cualquier responsabilidad que pudiera caberle a la empresa CEO Construcciones, a cargo de la obra, o al propio shopping del Siglo.
El gerente de marketing del centro comercial, Javier Antiga, dijo anoche sentirse consternado por lo que pasó. “Se trabajaba después de hora, tratamos de ofrecer cada vez algo mejor para la ciudad y ahora pasa esto”, se lamentó. El ejecutivo también se excusó de brindar más información hasta que estén terminados los peritajes y sólo adelantó que ya se verificó la ausencia de cualquier daño estructural. “Simplemente cedió la estructura de protección”, afirmó.
Sin embargo, parte de sus dichos fueron desmentidos por algunas empleadas del shopping que, llorando, pidieron reserva de sus nombres. “Veníamos diciendo hace mucho que no podían estar trabajando con nosotras y los clientes adentro”, aseguró una de ellas.
Mientras las distintas reparticiones municipales, los Bomberos Zapadores y la policía trabajaban dentro del shopping, toda el área quedó cortada al tránsito, acordonada y custodiada por agentes de la Guardia Urbana. Y detrás de los precintos, cientos de rosarinos agolpados no salían de su asombro. “No ganamos para susto, en este país cuando no pasa un desastre es fiesta nacional”, azuzaba Lucía al resto del público. Y sí: sin exagerar, pudo ser un desastre.
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