UN DOCUMENTO REVELA LOS ACUERDOS SECRETOS SOBRE MALVINAS
Se conoció un documento, al que muy pocas personas habían tenido acceso, sobre la guerra de Malvinas. Los archivos muestran lo cerca que se estaba de un acuerdo.
“Las islas les van a caer en la mano como una fruta madura”, comentó el embajador Carlos Ortiz de Rozas que le dijo su par británico, Anthony Williams, por enero de 1982 en la sede británica en Buenos Aires.
Según publica hoy el diario Clarín, ambos sabían que las soluciones no eran inmediatas, pero habían visto avanzar las negociaciones bilaterales que se negociaban en secreto en Europa.
Este encuentro se había dado apenas tres meses antes de que el gobierno militar de entonces decidiera la invasión al archipiélago.
La guerra de Malvinas no sólo destruyó vidas de inocentes, sino que frustró la posibilidad de lograr un acuerdo de traspaso de soberanía.
Todas las condiciones estaban dadas, aunque no había una fecha concreta, y daban buenas perspectivas al reclamo que hoy se encuentra muy lejos de concretarse.
El libro de Lawrence Freedman -historiador inglés- documentado con material clasificado del Foreign Office y el Ministerio de Defensa británico, revivió en estos días el tema. También publica documentos del lado argentino -un borrador llamado “non paper”-.
El documento se concentra en el último tramo de las negociaciones entre ambos gobiernos y, en particular, del encuentro -el 10 y 11 de septiembre de 1980- propuesto por el vicecanciller británico, sir Nicholas Ridley, quien invita a su contraparte argentina, el entonces subsecretario Carlos Cavándoli.
El texto, muestra detalles de la propuesta para realizar una administración conjunta de las islas.
Ortiz de Rozas, recuerda que “hubo dos hitos en las negociaciones por Malvinas. Uno en 1974, cuando en el ‘paper’ de la Embajada británica propone el condominio. Esta propuesta tenía la aprobación del gobierno británico y de los dos consejos de las islas, el legislativo y el municipal. Y ya admitían al menos la posibilidad de compartir soberanía”.
“El segundo hito fue en esas negociaciones de comienzos de los 80. Por entonces, el vicecanciller Ridley me dijo que Magaret Thatcher quería resolver 4 problemas coloniales y enumeró: Hong Kong, Belize, Gibraltar y Malvinas. Así se llegó en 1981 con las negociaciones del llamado retroarriendo”, comentó Ortiz de Rozas.
Al ser consultado por la posibilidad de un freno del Parlamento, dijo: “Se hubiera pasado porque ellos negociaban con la absoluta autoridad brindada por la primera ministra Thatcher. Era una política de gabinete. Lo que se perdió fue enorme”, explicó.
Pero Ortiz de Rozas no es la única persona que piensa así. El embajador Lucio García del Solar, coincide y se lamentó por el giro que dio la dictadura en tan pocos meses, aun cuando las negociaciones aparecieran como paradas.
García del Solar se refiere entre otros al propio vicecanciller Ridley cuando presentó estas negociaciones ante la Cámara de los Comunes. “Si no hubiese sido por el Parlamento que las rechazó, alguna solución de la disputa se delineaba en el horizonte”, sostuvo.
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