UN EGRESADO DE MATEMÁTICA TUVO EL MEJOR PROMEDIO DE LA U.N.R: 9,92
Los egresados del año pasado que obtuvieron los mejores promedios en sus respectivas carreras fueron distinguidos ayer en un acto que organizó la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Los orgullosos graduados que subieron al escenario de la Facultad de Ingeniería para recibir sus diplomas de mérito lograron la calificación más alta de su promoción, aunque el secretario académico de la UNR, Alberto Petraca, se ocupó de dejar en claro que es muy difícil comparar las mejores notas porque en en cada carrera existen distintas “culturas de evaluación”.
Lo cierto es que, numéricamente hablando, en el 2003 se llevó las palmas Alejandro Kocsard, un licenciado en Matemática de 25 años que logró 9,92 como promedio y hoy cursa el doctorado con una beca en Brasil. “Ahora que trabajo con gente de todo el mundo me doy cuenta de que recibí una formación de primer nivel, a pesar de todas las dificultades que enfrenta la Universidad pública argentina”, afirmó Alejandro en diálogo telefónico con La Capital desde Río de Janeiro.
No fue el único graduado que opinó así. De todos los mejores promedios con quienes habló este diario, no hubo ni uno que no hiciera una cerrada defensa de la Universidad estatal. La premiada de Antropología, Patricia Pognante, lo puso en estas palabras: “La Universidad pública sigue siendo un lugar donde, aun con dificultades, un trabajador puede ir y formarse, lo cual no me parece poco hoy en la Argentina”.
Luciano Tourn (28) ya es ingeniero industrial y consiguió un puesto en una empresa de consumo masivo en Buenos Aires. Sin embargo, es otro que empezó a trabajar al inicio de su carrera, donde obtuvo un promedio de 8,90. También él agradece a los profesores de su facultad y elogia a “la enseñanza pública” por haberle dado “una formación integral”. Su familia fue otro “apoyo incomparable”.
Ciencias Económicas tiene fama de ser una de las facultades donde no es fácil sacar notas altas. Pese a ello, María Laura Stagnitta (25) se recibió de contadora pública nacional con un promedio de 7,84, el mejor de su promoción, que consiguió cursando medio día y estudiando en su casa el resto. Hoy trabaja en un estudio contable y define lo que aprendió en la Universidad como “algo invalorable”.
También Emilio Pastor (25) egresó de Medicina con la mejor nota: 8,88. “¿Cómo hice? Me la pasé estudiando sin parar durante 6 años y 7 meses”, sostiene el joven doctor, que hoy cursa su primer año como residente de clínica en el Hospital de Emergencias. “Uno pasa de recibirse como el mejor alumno a volver a empezar”, confiesa. Pero es el costo que está dispuesto a pagar, dice, por una vocación que descubrió a los 6 años.
En Derecho, la abanderada 2003 fue Alejandra Algarra (24), que cursó la carrera en cinco años y cuatro meses, con un promedio de 8,26. Aunque trabaja en un estudio jurídico, cree que tener las mejores notas en Argentina no abre las mismas puertas que en el resto del mundo. “Sobre todo viniendo de la Universidad pública, donde hay que estar remando durante toda la carrera y donde está claro que existe una buena formación sin que nadie regale nada”, asegura.
Durante 9 años Alejandra Manzur (28) estudió música y se graduó el año pasado en Composición con 8,71 de promedio. No fue fácil, durante ese tiempo también dio clases de piano, armonía y audiopercepción, participó de recitales y tuvo una beca de investigación. Costó, dice, pero ya hay frutos a la vista.
SIN MISTERIO: ESFUERZO Y VOCACIÓN
Pero fue sin duda Alejandro Kocsard el que ayer se llevó los máximos honores con su 9,92 de promedio en Matemática. En realidad fue su familia en representación, ya que el chico está estudiando en Río de Janeiro y por estos días se prepara para rendir un examen en el doctorado que cursa con una beca.
“No hay mucho misterio -se ríe el joven desde Río-, no digo que no me haya esforzado, pero la clave es cuánto me gusta y que arranqué con una vocación muy definida”. Y hay que creerle: mientras cursó la secundaria en el Politécnico, representó al país en olimpíadas de matemática en India, Costa Rica, Chile, Brasil y Uruguay, de donde incluso llegó con medalla de oro.
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