UN EMPRESARIO INUNDADO INCREPÓ DURAMENTE A UN CONCEJAL REUTEMANISTA
Las repercusiones por los dichos del ex gobernador Carlos Reutemann, en el programa de investigación periodística “Puntodoc”, vinieron desde el lado de la oposición y del movimiento de las Empresas afectadas en el concejo municipal.
Primera parte.
Al comenzar la sesión del cuerpo legislativo, en el momento de las manifestaciones, el concejal de la UCR Darío Boscarol se expidió sobre el particular. Irónicamente, afirmó que al final de la junta le acercaría un libro de geografía provincial al presidente del cuerpo.
“Nos hemos enterado que Ughes, Magiolo, Desvío Arijón, entre otras, están a la vera del Salado. Esto nos ha llamado a la confusión y hemos empezado a repasar los atlas y los mapas, porque nos encontramos más que confundidos. También quedé perplejo como concejal cuando me enteré de que había quedado bajo agua la plaza España. En función de ello volví a revisar el mapa de cotas en la ciudad de Santa Fe y los niveles de agua y he comprobado que lo que dice nuestro gobernador es desacertado y no se ajusta a los datos que brindan algunos libros de geografía provincial. Es por eso que al final de la sesión acercaré este libro, para hacerlo llegar al señor senador”.
A esta exposición no siguió ninguna respuesta por parte de los concejales “reutemanistas”, como a lo largo de la mayor parte de la sesión.
Segunda parte
Sin embargo, a la hora de la exposición de un proyecto que pedía la prórroga de exenciones impositivas para todas aquellas empresas afectadas por la inundación, surgió un llamativo incidente.
El concejal Jorge Henn, autor de la iniciativa mencionada mas arriba, no sólo defendió su propuesta, sino que recordó algunos detalles de la incomodidad vivida por Reutemann en al programa del canal América. Inmediatamente, y a diferencia de otros momentos de la sesión, el presidente del bloque justicialista, Darío Giménez, salió en defensa del “Lole”.
Mientras esto ocurría, los representantes del movimiento de Empresas Afectadas (presentes en el recinto) escuchaban atentamente las exposiciones y defensas. Tras la justificación reutemanista, vino la exposición de Julio Schneider. En ese momento José Mustafá, empresario inundado, le indicaba a Giménez, mediante señas, que escuche lo que decía el edil radical.
Luego de las exposiciones, el concejal que defendió a Reutemann salió del recinto y fue abordado por cuatro periodistas. El fin de eso era lograr una nota con el edil para abundar sobre la defensa al ex gobernador Reutemann.
“Nosotros queremos salir adelante, aquí hay algunas cuestiones que son ofensivas y que transforman el dolor de los inundados en lo que es la política. Nosotros estamos votando y estamos trabajando para superar la crisis, pero no sólo de las empresas” dijo Gimenez en la improvisada rueda de prensa. Inmediatamente agregó que se sentía “un enano defendiéndolo a Reutemann, porque el Lole se defiende solo, pero no hay que subirse a un programa televisivo para desprestigiar a Reutemann. Si la gente cree que Reutemann actuó mal lo va a dirimir con los votos” sostuvo Gimenez.
Cumplido este trámite, irrumpió desde un extremo de un pasillo, Raúl Fridmann, otro empresario afectado por el salado. En un tono totalmente exaltado, este increpó al concejal reutemanista y lo indagó sobre diversas cuestiones. “Vos tenés que responderme a mi porque vos sos empleado mío, ¿vos sabés que una semana antes se regaló la plata que vino del Estado Nacional, ropa, comida, ese es el voto que ganó Reutemann, ¿no te da vergüenza ajena?, si Reutemann no supo contestar es porque no sabía, mintió y vos también mentís, decime: ¿tenés idea de pagar un sueldo de diagramar un trabajo?, ¿vos sabés lo que es pagar una quincena?, ¿vos qué hiciste por traer plata genuina a este país?, si me vine hasta acá es porque tenía miedo que no aprueben esto. Es muy fácil quedarse sentado y cobrar el sueldo a fin de mes, yo me tengo que romper el c… para cobrar” gritaba Firdmann a Gimenez, mientras este sólo lo observaba.
“Yo estuve inundado, estuve internado y tengo un tratamiento con doce pastillas, ya no puedo manejar” decía el empresario afectado.
Fridman es propietario de una PyME metalúrgica en Barranquitas Oeste, la cual fue arrasada por el embate de las aguas. Antes de la crecida, la empresa contaba con seis empleados y hoy su planta de personal tiene la mitad. “Intenté ser la PyME argentina certificada, quise ser diferente, traté de lograr algo, pero me hundí, nadie me ayudó” se desahogó el contrariado empresario.
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