¿ UN ENTE PARA “QUEDARSE ” EN LA EPE?
El frustrado privatizador de la EPE Antonio Caro acaba de aconsejar al Ejecutivo provincial tomar una serie de medidas –algunas muy importantes para el futuro de la empresa- como la creación del Ente Regulador y la transformación de la EPE en Sociedad Anónima.¿Qué hay detrás de esta movida a escasos seis meses de la culminación del segundo mandato del gobierno de Reutemann, que incluye silenciosas reuniones con funcionarios del Banco Mundial?
A mediados de 2001 se caía definitivamente el proceso privatizador de la EPE impulsado por el Ingeniero Antonio Caro, el interventor que había nombrado Carlos Alberto Reutemann a principios de 1999 con la misión de instrumentar el proyecto más ambicioso de su segundo gobierno. Ni Caro, ni Reutemann pudieron vender la empresa. La crisis de Argentina desvaneció una idea que se tornó insostenible, atemporal.
Pese a que otros vientos políticos parecen soplar en la Argentina post-menemista de Kirchner, poniéndose en el ojo de la tormenta los corruptos procesos privatizadores en la Argentina de los ’90, el Ing. Antonio Caro vuelve en estos días a la carga –llamativamente en medio de la emergencia hídrica y a escasos días de la salida de Reutemann del poder- a impulsar una serie de medidas que afectarían sustancialmente el futuro de la EPE. Medidas que pasaron desapercibidas para los medios de comunicación y los representantes de los distintos partidos políticos, embarcados ya en la frenética carrera electoral.
El pasado 10 de junio de 2003 la “Comisión Transformadora del Sector Eléctrico provincial”, integrada por los ingenieros Antonio Caro, Sebastián Chiola, Edgardo Berli, Ricardo Fragueyro, Oscar Aloatti y el Dr. José Ignacio Baragiola, (más el asesor vitalicio multipropósito, Ing. Fernando Alonso), suscribieron una sugestiva acta, que lleva el Nº 73 y tiene como fin establecer una “Nueva Estrategia para el Servicio Público de Electricidad en la Provincia de Santa Fe”.
Dicho documento, con la intención de “Establecer normas que regulen la relación usuario-prestador del servicio público de electricidad, claras y concretas, que obliguen al prestador a comportarse en un mercado en competencia y no en un monopolio natural”, proponen al Poder Ejecutivo las siguientes acciones: · Creación del Ente Regulador del Servicio Eléctrico. · Redacción del contrato de concesión y sus anexos, de acuerdo a os principios de la ley N° 11727. · Activación de ESFESA mediante el otorgamiento de la respectiva concesión y la transferencia de activos y pasivos de la Empresa Provincial de la Energía a la misma. Estableciendo de esa forma una gestión empresaria en el marco de la ley de sociedades comerciales. · Propiedad de las acciones de ESFESA en su totalidad en poder del Ejecutivo Provincial. · Adopción de un tratamiento para ESFESA similar al planteado en la ley de contabilidad en su momento para el Banco Provincial de Santa Fe. · Dado la particular temporalidad de las acciones, se puede lograr que el gobierno que lleve adelante esta transformación, promulgue el marco normativo, nombre a los responsables del ERCE y establezca el primer directorio, el cual puede ser cambiado por el próximo gobierno como titular de las acciones de ESFESA, con lo cual se establecería una verdadera independencia entre la gestión y el cumplimiento del contrato de concesión. · Estando la posibilidad de lograr asistencia financiera de los organismos multilaterales de crédito a la Provincia, se podría solicitar a los mismos el soporte financiero para llevar adelante la transformación de la empresa con el objetivo de alcanzar más rápidamente los estándares de eficiencia de las empresas privadas del sector, y de esta forma lograr una baja de tarifas desde el inicio del nuevo marco, en caso contrario se propone plantear una baja de tarifas con un desarrollo temporal tal de financiar la transformación con la propia recaudación de la compañía. El documento, que supone el retorno a la acción de una comisión de notables consejeros de Reutemann en materia de energía, propone una batería de acciones que Caro y sus compañeros de transformación consideran necesarias emprender, cuando restan pocos meses para la salida del ex corredor del Poder Ejecutivo. La decisión sobre las mismas recaerá en última instancia en el gobernador de la provincia.
Antonio Caro vuelve a la carga sobre la idea de transformar la empresa estatal en una Sociedad Anónima, lo cual dejaría abierta la posibilidad de vender parte de las acciones de la empresa durante el próximo gobierno, y menciona además como “objetivo” en una parte del acta “Permitir la recuperación de una adecuada productividad laboral, con el consiguiente impacto en las tarifas” -lo cual indica la intención de flexibilizar o despedir trabajadores-, dos requisitos que parecieran estar destinados a conformar a los organismos financieros internacionales, que siguen exigiendo “transformar y hacer más eficiente la EPE”, como condición ineludible para el otorgamiento de nuevos créditos a la provincia de Santa Fe. Una silenciosa reunión mantenida el martes 24 de junio en el edificio de la Intervención de calle Primera Junta, entre las principales autoridades de la EPE y funcionarios del Banco Mundial, parecería haber transitado sobre estos ejes no difundidos por la prensa hasta el momento. No habría que descartar que mucho de lo escrito en el acta 73 de los transformadores sea meramente una escenificación tendiente a gratificar a los representantes de los banqueros, habituados a canjear deuda pública por ajuste estructural de la economía.
Pero la hipótesis de la conformación de un Ente Regulador con miembros de la actual Intervención de la EPE, entre ellos Antonio Caro, parecería ser la aspiración que mayor interés despierta en los fracasados privatizadores, quienes ahora aspiran a quedarse indefinidamente en la empresa en una suerte de “organismo de control” que les permita “marcar de cerca” los movimientos de la política empresarial de la EPE, aprovechando un marco legal que le impedirá al nuevo gobierno –si Reutemnann decide crear el órgano- remover los integrantes del “Ente Regulador”, atados a sus cargos durante 5 años de acuerdo a la ley 11.727. Desde este lugar podrían acumular un poder relativo en el futuro para negociar todo tipo de prebendas con el próximo gobernador, que podría surgir entre las figuras de Hermes Binner y Jorge Obeid. Un lugar que les permitiría establecer un juego de “extorsiones” que impida moverse libremente a los futuros mandatarios provinciales y realizar los cambios que en seis años de gestión Caro nunca puso en práctica en la empresa eléctrica estatal, impidiendo su funcionamiento eficiente.
Los próximos días determinarán la existencia o no de un núcleo de poder “reutemenemista” que sobreviva dentro de la nueva gestión provincial en la EPE, de mediar la decisión política de un gobernador que pareciera “lento” para tomar algunas determinaciones –el ejemplo más acabado es su anomia a anticipar y contener los efectos de ciertos líquidos sobre la población- pero muy rápido respecto a otras.
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