UN EQUIPO QUE TIENE SU PROPIA SELECCIÓN SUB 20
Allí, en ese espacio que periódicamente se ensancha, está una de las explicaciones de un fenómeno creciente: el de las inferiores de San Lorenzo. A la sombra de los clásicos del rubro (Central, Newell’s, Argentinos y, ahora, Boca y River) San Lorenzo es, a esta altura, uno de los clubes que más y mejores jugadores genera en sus inferiores. Lo del triunfo de ayer ante Arsenal es la renovación de un ejemplo que se experimenta fecha tras fecha: Walter Montillo fue la figura; Gonzalo Rodríguez fue clave en defensa y aportó un gol; Pablo Zabaleta cumplió con su habitual regularidad; y Pablo Barrientos (la última joya) brindó su osadía cuando ingresó. En ellos (sobre todo en los dos primeros) estuvo el sostén de la victoria que relanzó la candidatura de San Lorenzo en el Apertura.
Ninguno de ellos llegó aún a los 20 años. Pero todos ellos juegan como si llevaran no menos de tres temporadas en Primera.
Hay un detalle que resulta sintomático: el plantel de Néstor Gorosito es el que más jugadores involucrados tiene en la lista del Sub 20 que participará en el Mundial de Emiratos Arabes Unidos, que comienza el 27 de noviembre. Cinco de ellos son fijas entre los titulares para Hugo Tocalli: los tres defensores Walter García (formado en Argentinos), Rodríguez y Jonathan Bottinelli; el volante derecho Zabaleta; y el enganche Montillo. Y Damián Luna está en lista de espera. Y si, como se estima, no va Carlos Tevez, él estaría en el plantel mundialista. Dice Gorosito: “Es un orgullo para el club que tantos chicos formados acá sean convocados para el seleccionado. Significa que se están haciendo bien las cosas”.
No es todo. En el Mundial Sub 17 de Finlandia (Argentina terminó 3º, tras consagrarse campeón sudamericano) había otros tres futbolistas made in Bajo Flores: el defensor Pablo Alvarado, el volante Mariano Hassel y el goleador Hernán Peirone (se entrena con la Primera y ayer jugó bien en la Reserva que venció 3-1 a Arsenal).
Las razones del fenómeno empiezan en la conducción (“no puede haber austeridad sin un fuerte impulso a las inferiores”, suele señalar el presidente Alberto Guil), siguen en el trabajo silencioso de Gabriel Rodríguez (coordinador general de los juveniles) y de cada uno de los técnicos y colaboradores de la 4ª a la 9ª y se completa con la participación que les dan en Primera. ¿El resultado? Está a la vista: un San Lorenzo con presente feliz y con futuro para el entusiasmo…
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