UN ESCANDALOSO JUICIO POR PEDOFILIA CONMOCIONA A FRANCIA
Francia está conmocionada por un gigantesco juicio por pedofilia, en el que 66 personas están siendo juzgadas por abusar y prostituir de sus hijos, la mayoría de ellos de entre seis meses y 12 años, a cambio de pequeñas cifras de dinero, comida y hasta atados de cigarrillos.
Se trata del mayor juicio por pedofilia en la historia de Francia. Las audiencias comenzaron ayer en Angers, una ciudad de 156 mil habitantes ubicada al sudoeste de París, que se encuentra paralizada por el caso. “Es el horror de los horrores. Se trata de una experiencia terrible”, le confesó la vicealcaldesa local, Michelle Moreau, a la agencia AP.
Según los fiscales, 45 chicos de entre seis meses y 14 años fueron sometidos a abusos sexuales por parte de sus padres o familiares entre 1999 y 2002. Los detalles hororizaron a la sociedad francesa: una de las acusadas habría prostituido a sus hijos a cambio de 300 euros por semana. Otros, en cambio, recibían comida o cigarrillos.
Los abusos salieron a luz en 2002, tras la denuncia de una adolescente. Y dejaron a la vista un drama que viene de lejos: varios de los acusados también fueron abusados sexualmente durante su niñez. La mayoría, de entre 27 y 73 años, son desempleados. Muchos, incluso, son analfabetos, según denunciaron sus abogados.
La magnitud del caso sorprendió a toda Francia. Y obligó a las autoridades locales a construir una nueva sala de audiencias debido a la cantidad de acusados. “Estamos juzgando a unas 30 familias. Todas están acusados de participar activamente y no sólo de cerrar las ojos ante los malos tratos”, resumió uno de los fiscales del caso.
Se prevé que el juicio durará alrededor de cuatro meses. Durante ese tiempo, se escucharán los testimonios de más de 200 testigos. Especialistas locales aseguraron que las penas van a ser muy duras: tres de los acusados podrían ser condenados a prisión perpetua. Mientras que el resto recibiría 20 años de cárcel.
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