UN FINAL BOCHORNOSO, A LA ALTURA DE LA GESTIÓN
Pese a que el breve (7 carillas) balance de gestión distribuido a la prensa en las últimas horas, asegura haber cumplido los objetivos planteados: “ Servicio público con calidad, precio razonable y muy buena atención”, la geografía de los despachos de la EPE, parecen decir otra cosa.
Acusaciones cruzadas. Denuncias al por mayor. Millones de dólares en compras directas, bajo la excusa de la “necesidad y urgencia”. Viáticos inventados. Gastos de autos que no se usaban. Auditores auditados, transformadores con sobre-precio y el primer déficit en decenas de años.
Esa es la síntesis del final de la Gestión de Antonio Caro al frente de la EPE. Una gestión que se inició con el objetivo de poner la energía santafesina en manos privadas, y que concluye con las tarifas mas caras del país, y un déficit operativo sin antecedentes.
¿ por que tanta denuncias? Se preguntan las voces ingenuas.
Ninguna sutileza en la respuesta: porque se acaba la gestión, y comenzaron a aflorar los papeles escondidos en los despachos de las distintas gerencias. En todos los casos, se trata de maniobras y/u operaciones que perjudicaron económicamente a la Empresa del Estado.
En las altas cumbres de la Gestión Caro nadie está a salvo. Los disparos documentales salen desde todas las puertas. Y todos contra todos. Las denuncias, se responden con otras denuncias, y en los últimos 15 días, se ha ventilado más información que la obtenida en los 4 años de gestión.
A apenas 4 días de la asunción del nuevo interventor, Luis El Halli Obeid, y frente a la certeza de dificultades en la distribución de la energía durante el verano que llega, la EPE brilla en los medios, a causa de las irregularidades, que sugestivamente no llegaron a oídos de ningún fiscal, y no ha generado ninguna acción de oficio.
La EPE, en manos del Estado, con déficit, con record nacional de fraude, cuenta aún con un capital invalorable: el personal. Un personal que demostró en el peor momento de la historia de la ciudad de Santa Fe, capacidad para estar a la altura de las circunstancias.
La EPE, tendrá que recomponer sus números, y básicamente sus dificultades internas, que terminan ofreciendo negocios bochornosos, siempre a costa de los ciudadanos, que la mantienen con sus facturas pagas, y sus impuestos.
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