UN FONDO BUITRE LOGRÓ INMOVILIZAR FONDOS POR US$ 7 MIL MILLONES
Discretamente, en la soledad de su despacho, el juez de Nueva York, Thomas Griesa firmó el lunes pasado una orden para inmovilizar 7 mil millones de dólares de deuda en default que entró al canje, y que están depositados en el Bank of New York. La orden cautelar, que no fue publicada en el sitio oficial de la Corte en Internet, fue pedida por un conocido fondo buitre de Manhattan, llamado Elliot, según confirmaron a Clarín voceros del tribunal.
El próximo martes, exactamen te a las 4.30 de la tarde (dos horas más en la Argentina), el juez Griesa deberá decidir si mantiene la medida o libera los papeles. Si el magistrado no la levanta, Argentina posiblemente tenga dificultades para pagar los bonos de la deuda nueva el 1º de abril, como tenía planeado. Así, el canje, que cerró con un exitoso 76% de adhesión, puede entrar en la nebulosa. En esta partida judicial se dirime la suerte de los 20 mil millones que se quedaron afuera.
En Economía trataron de no desesperarse con la noticia, diciendo que es una instancia más del “proceso legal” que tiene que enfrentar el país. De hecho, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, estaba ayer de vacaciones en Bariloche, mientras que el ministro Roberto Lavagna celebraba su cumpleaños en Tilcara.
Esta no es la primera medida cautelar de Griesa. El año pasado, ordenó inmovilizar fondos del Correo, a pedido del abogado, Guillermo Gleizer. Luego, levantó la medida, cuando se confirmó que éstos no eran bienes comerciales del Estado.
Seguramente, el FMI no desconocía esta orden judicial, y por eso, su vocero, Thomas Dawson, salió ayer a decir que el organismo no está pidiendo la reapertura del canje. Tal vez, el Fondo no quiere quedar atrapado en la red de los buitres. (ver “El Fondo aseguró…”)
Elliot no es un amateur en el arriesgado juego de deudas en default. De hecho, el fondo sentó un precedente en la legislación internacional cuando logró que una corte de Bélgica paralizara un proceso de reestructuración de Perú, en los 90. La teoría del Gobierno es que el “buitre” pudo entonces actuar con eficacia, porque se trataba de poca plata, 50 millones de dólares. Tal vez, en Economía no se imaginaban que Griesa iba a ordenar una medida cautelar por una suma tan elevada, y quizás, sin precedentes.
Elliot tiene sólo el 1% de la deuda que no entró al canje, calculada en 20 mil millones de dólares. Y, paradójicamente, no tiene sentencia firme en sus dos demandas contra la Argentina. Es un misterio por qué el juez ordenó inmovilizar 7 mil millones de dólares, cuando están en juego sólo 207 millones, lo que resulta, obviamente, desproporcionado.
La argumentación de Elliot, que ante la Corte figura bajo el nombre de NML, una supuesta sociedad constituida en el Caribe, es que la deuda depositada en el Bank of New York “pertenece a la Argentina”, y que por lo tanto, es perfectamente embargable.
Elliot dejó en claro que estaba subiendo la apuesta de la deuda, cuando el primer día hábil luego de finalizado el canje, el 28 de febrero, presentó una nueva demanda por 32 millones de dólares. Ya tenía otra por 175 millones. Lo curioso aquí es que compró deuda con el solo propósito de hacer otro juicio. Era un mensaje claro de que no se iba a quedar quieto, mirando cómo la Argentina cantaba victoria con la salida del default.
Pero hay otros detalles curiosos de esta historia. El fondo EM, del misterioso millonario Kenneth Dart, que tiene una apuesta mayor contra la Argentina, por 750 millones de dólares, pareció quedar completamente off side en esta jugada. De hecho, sus abogados juraban y perjuraban que no existía ninguna acción legal por parte de Elliot. Pero, en virtud, el juez ordenó la medida con tal discreción, que ni siquiera los empleados del tribunal estaban al tanto de su existencia. Tomó un poco de paciencia esperar que un secretario indagara en el expediente de NML para desenterrar la orden, y confirmársela a este diario. Unos minutos antes, un representante legal de Elliot, Robert Cohen, de la firma Dechert LLP, también le había informado de otros cuatro abogados que están haciendo juicios contra la Argentina, durante una conferencia telefónica. Igual, todos se quedaron boquiabiertos.
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