UN GOL POR HORA
En un torneo que se caracteriza por la paridad entre todos y que hizo popular la frase “acá cualquiera le gana a cualquiera”, Daniel Silguero cuenta con dos delanteros que meten miedo: Daniel Bazán Vera y César Pereyra.
Desde la llegada del “Indio” a la institución de la avenida, juntos disputaron 1230 minutos, en los que convirtieron 20 goles (12 Bazán Vera, 8 Pereyra). Es decir, un gol cada 61 minutos de juego.
La explosión del tandem de atacantes demoró varias fechas: hasta la jornada 12 del Apertura, sólo habían jugado juntos 470 minutos, con 3 conquistas del ex Almirante Brown y 2 del “Pela”.
Pero el quiebre llegó en la 13, con la goleada ante Sarmiento de Junín por 5 a 2, como visitante: desde ese partido, compartieron en cancha 760 minutos, convirtiendo 14 goles (9 de Bazán Vera, 5 de Pereyra). Si uno saca la cuenta, es un gol cada 54 minutos.
Desde su llegada, Daniel Silguero confió en Bazán Vera por sobre Pablo Cuba, que con el trío Oyeras, Yorno y López había tenido varias oportunidades, y de esa manera, el grandote se convirtió en el socio ideal de Pereyra, uno de los mejores jugadores de la categoría.
Claro, todo lo bueno que Unión hace de mitad de cancha hacia adelante a veces se desvanece en defensa, donde aún no pudo encontrar la solidez necesaria para convertirse en un equipo equilibrado.
El desafío del cuerpo técnico es ese: minimizar al máximo los errores en la última línea y aprovechar el poderío ofensivo de dos de los mejores delanteros de la divisional.
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