UN GRUPO ISLÁMICO DECAPITÓ A UN REHÉN ESTADOUNIDENSE EN IRAK
El grupo extremista iraquí vinculado con Al Qaeda y liderado por el terrorista jordano Abu Mussab al Zarqawi decapitó ayer a uno de los dos civiles estadounidenses que mantenía secuestrados junto con un británico, y mostró en un sitio de Internet imágenes de la ejecución. Además, lanzó un nuevo ultimátum de 24 horas sobre la vida de los otros dos rehenes.
Aunque la autenticidad del video, de 9 minutos, no pudo comprobarse, una fuente del gobierno estadounidense, que no quiso que se publicara su nombre, confirmó el asesinato de Eugene Armstrong, secuestrado el jueves pasado en Bagdad junto al estadounidense Jack Hensley y el británico Kenneth Bigley, todos ingenieros de una compañía especializada en la construcción y servicios generales con base en Emiratos Arabes Unidos.
El sábado, los secuestradores amenazaron con matar a los rehenes si en 48 horas Estados Unidos no liberaba a todas las mujeres musulmanas en las cárceles de Abu Ghraib, en Bagdad, y Um Qasr, al sur de Irak, ambas administradas por las fuerzas de la ocupación.
La fuente estadounidense no quiso precisar cuándo ni dónde fue encontrado el cuerpo del rehén, pero señaló que la CIA está analizando el video difundido por Internet para tratar de identificar detalles, como la voz del autor del asesinato.
Según un comunicado del grupo armado, la decapitación fue realizada por el propio Al Zarqawi, uno de los terroristas más buscados por EE.UU. en Irak.
El video muestra al rehén con un uniforme naranja y con los ojos vendados. Está arrodillado, sollozando, mientras cinco guerrilleros encapuchados, vestidos de negro y armados están parados detrás de él. De fondo cuelga una bandera del grupo Tawhid al Yihad (Monoteísmo y Guerra Santa). Uno de los encapuchados saca un sable y decapita al rehén arrodillado, que grita hasta último momento. Luego, el guerrillero coloca la cabeza sangrando sobre la espalda de la víctima.
Antes de matarlo, el hombre lee un comunicado en el que asegura: “En la medida en que ustedes los estadounidenses no han liberado a nuestras hermanas (…) cortamos esta cabeza”.
La voz que habla en la grabación llama “perro” al presidente estadounidense, George Bush, y advierte que los otros dos rehenes correrán la misma suerte en 24 horas a menos que Estados Unidos cumpla con sus exigencias. Pero las autoridades norteamericanas aseguran que no hay mujeres detenidas en esas dos prisiones, salvo dos científicas que trabajaban para el ex dictador Saddam Hussein en el programa de bombas químicas y biológicas.
El grupo de Zarqawi ya llevó a cabo ejecuciones de rehenes en Irak en los últimos meses. En mayo, reivindicó el secuestro y el asesinato del estadounidense Nicholas Berg, cuya decapitación se mostró en un video difundido por Internet, y en junio, el del surcoreano Kim Sun.
Ayer, antes de que se difundiera la supuesta ejecución de Armstrong, el premier interino iraquí, Iyad Allawi, había dicho que “estamos determinados a no negociar con los secuestradores y no negociar con los terroristas”.
Más de 100 civiles extranjeros fueron secuestrados por insurgentes en Irak en los últimos 17 meses, en un intento por desestabilizar al gobierno interino impuesto por Estados Unidos y presionar a las tropas extranjeras a retirarse del país. En estos días crece la incertidumbre por la suerte de dos periodistas franceses secuestrados hace un mes y de dos italianas que trabajan para una ONG de ayuda humanitaria, raptadas por otro grupo extremista el 7 de setiembre.
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