UN GRUPO TERRORISTA ASESINÓ A SIETE PERSONAS Y MANTIENE REHENES EN ARABIA SAUDÍ
Al menos siete personas murieron hoy en una serie de ataques lanzados por activistas islámicos en el este de Arabia Saudí. El grupo, además, mantiene a varias personas como rehenes. Por medio de un e-mail, enviado a la agencia AFP, la red terrorista Al Qaeda se habría adjudicado la responsabilidad en la organización de los atentados.
Si bien las informaciones son confusas, se sabe que los terroristas ya han liberaron a cinco libaneses que habían sido tomados como rehenes.
Los ataques se iniciaron con el ataque contra intereses petroleros estadounidenses. Cuatro activistas atacaron un edificio de una compañía petrolera en la localidad de Al Arrakah y mataron a dos guardias de seguridad saudíes, indicó un responsable de la firma Arab Petroleum Investment Corp (Apicorp), que depende de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Según los testimonios de los habitantes de esa localidad, el grupo también atacó a balazos un micro en el que viajaba varios occidentales que salían de un complejo residencial vecino. En ese ataque habrían muerto al menos cuatro personas, tres filipinos y un estadounidense.
Minutos más tarde, a cinco kilómetros de Al Arrakah, un complejo de oficinas de la industria petrolera fue atacado. Allí los activistas tomaron como rehenes a varias personas, entre ellos cinco libaneses que ya fueron liberados. Por lo que la cifra de secuestrados está ahora en 12 o 13 personas.
Según un responsable saudí, los tres ataques fueron responsabilidad dels mismo grupo de terroristas. En un e-mail enviado a la agencia AFP en Dubai el grupo de atacantes que aseguró representar a Al Qaeda se atribuyó los atentados.
“Los muyaidín (combatientes) heroicos del Comando de Jerusalén pudieron, gracias a Dios, llevar a cabo ataques contra compañías estadounidenses (…) especializadas en el crudo y en las actividades de explotación, y que saquean los recursos de los musulmanes”, indicó el comunicado firmado por “la organización Al Qaeda en la península arábica”.
El atentado estuvo dirigido contra empresas petroleras estadounidenses que “se especializan en actividades del petróleo y la exploración y en robar las riquezas musulmanas”, señaló la declaración.
Este ataque tuvo lugar después de otro cometido el 1 de mayo en la ciudad de Yanbu, en el oeste del país, por varios hombres armados que mataron a cinco occidentales y un policía saudí en las oficinas de una empresa petroquímica. Entre las víctimas había dos estadounidenses, dos británicos y un australiano.
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