UN HOMBRE SE SALVÓ DE LA HORCA HACE 41 AÑOS Y AHORA DEBE IR A PRISIÓN
Hace 41 años, un hombre había logrado salvarse de la horca; pero ayer, la Justicia decidió que cumpla una condena a reclusión perpetua en una prisión inglesa.
Los crímenes fueron cometidos en 1963. Un policía rural descubrió a Wilson junto a los cuerpos de dos mujeres en una zona cercana a las ruinas de la abadía de Yorkshire, en Inglaterra. A una le disparó, y a la otra la estranguló con un hilo de nylon.
La Justicia lo declaró insano y lo benefició con la internación psiquiátrica; pero un nuevo estudio determinó que clínicamente ya no se lo puede seguir considerando de la misma manera.
Los magistrados revocaron el dictamen y decidieron su reclusión; con el detalle de que todos estos años de internación no fueron contabilizados como parte de la condena, y deberá entonces comenzar a cumplirla desde cero.
Wilson era un campesino que había sido salvado de una segura pena de muerte por Henry Brooke, un viejo funcionario del Partido Conservador en la década del sesenta.
El convicto admitió ayer los asesinatos, según relata el diario The Guardian Gladys Tate, de 53 años, murió de un disparo en la cabeza. Averyl Botterill, de 20, fue estrangulada. Ambas eran vecinas de Meaux, en la región de Beverly, donde Wilson vivía con sus abuelos.
El hombre había guardado una serie de dibujos y notas sobre distintas mujeres siendo atacadas y torturadas, en los que se refería también a Bottery, una de las mujeres asesinadas en 1965 y por las que fue sentenciado.
“Si la Policía hubiera llegado un poco más tarde, posiblemente hubiera logrado suicidarme antes que me atraparan”, recordó Wilson ante la Corte, reiterando sus declaraciones de entonces, cuando tenía 20 años.
El caso de Wilson fue reabierto por la Justicia en 2003, dado que un informe psiquiátrico forense determinó que el asesino ya no podía ser considerado inimputable, ni tampoco necesitaba continuar con atención hospitalaria.
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