Un incidente con el nuncio apostólico alimenta la pelea de la Iglesia con los Rodríguez Saa
El enfrentamiento creciente entre la Iglesia y el gobierno de San Luis sumó un nuevo eslabón. El representante del Papa llegó por primera vez a la provincia desde que es nuncio apostólico, cargo que ocupa hace casi un año, en el último mes de administración de Eduardo Duhalde. Cuando quiso ingresar a la Colonia Hogar, la custodia policial no se lo permitió porque no había autorización del Gobierno.Pese a que el hecho fue presenciado por diferentes medios, entre ellos Clarín, el gobierno provincial desmintió la situación. El ministro de Trabajo, Eduardo Gomina, negó que se haya prohibido el ingreso de Bernardini al instituto. “Es una infamia. Nadie fue hasta ese lugar", aseguró el ministro en declaraciones a la agencia estatal Télam.Al momento en que fueron rechazados en el instituto, se encontraba con Bernardini el obispo Jorge Lona, claramente enfrentado con el gobernador, Alberto Rodríguez Saá. También los religiosos terciarios capuchinos que estuvieron a cargo del instituto hasta que fueron separados de la conducción, acusados por el ejecutivo provincial de "abusos sexuales contra menores y malversación de fondos".Recientemente, la cúpula del Episcopado intervino en la disputa de Lona con los Rodríguez Saá, que manejan el poder en San Luis desde 1983. Se solidarizó con el obispo y calificó de "difamaciones y atropellos sorprendentes en un marco democrático de convivencia" las actitudes del Gobierno puntano hacia la comunidad católica. Lona mantiene una larga sucesión de choques con el mandatario desde que hace tres años -cuando todavía no era gobernador- Alberto Rodríguez Saá se refirió públicamente en términos peyorativos a la doctrina cristiana y a la Biblia. A partir de allí, diferentes episodios siguieron alimentando ese enfrentamiento. Hoy, se escribió un capítulo más.
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