UN JEFE POLICIAL RATIFICÓ QUE UNO DE LOS AGENTES DETENIDOS ESTABA ALCOHOLIZADO
Uno de los dos policías acusados de matar a un joven a la salida de un boliche en Budge estaba alcoholizado al ser detenido, según ratificó un jefe de la distrital de Lomas de Zamora: “Tenía un fuerte olor etílico”, sostuvo el inspector Roberto Castronuovona. Pero aclaró que hay que esperar por las pericias de alcoholemia. Por otra parte, una protesta de vecinos y familiares de Gabriel Arévalo terminó este mediodía con graves incidentes. Un grupo de personas huyó llevándose objetos del boliche tras romper una puerta e irrumpir en el local. Por otra parte, los policías imputados, el subteniente Félix Luciani y del teniente Claudio Pereira se negaron a declarar esta mañana ante el fiscal que lleva la causa.
Incidentes y saqueo. Tras los disturbios y la llegada de la policía que dispersó a las personas que irrumpieron en el local bailable, el jefe del distrito de Lomas de Zamora, el inspector Roberto Castronuovo salió al cruce de los incidentes para manifestar que los presuntos culpables del crimen están detenidos, y agregó que hay testigos que aportaron datos sobre lo ocurrido en el local. El policía, a su vez, aseguró que quienes provocaron los “hechos de vandalismo” no tienen ningún vínculo con la familia de Gabriel Arévalo: “Los presuntos responsables del crimen están detenidos”, afirmó el jefe policial.
Una pelea. El joven cayó muerto de un balazo en la espalda a tres cuadras de un boliche llamado “Petrus”, en la calle Olimpo, a pocos metros del Camino de Cintura, en una zona humilde de Budge. Los investigadores reconstruyeron que todo comenzó con una pelea dentro del lugar y que siguió en la calle. Afuera estaba el patrullero con los dos policías. “Supuestamente trataron de parar la pelea y dispararon unos tiros al aire”, contó una fuente policial. Al oír los tiros, varios jóvenes salieron corriendo y otro grupo arrojó algunas piedras contra el patrullero.
Niegan una pelea. El propietario del boliche negó que se haya originado una pelea en el interior del lugar: “Yo estuve en la puerta y niego que se haya iniciado una pelea adentro, ni que hubiera visto alguna de estas cosas en la puerta”, dijo a la prensa. “Por lo que me dijeron la pelea se originó a tres cuadras de acá. Pero aquí no hubo pelea y afuera tampoco. Si no los patovicas lo hubieran impedido porque vigilan constantemente por la seguridad de las personas”, remarcó el empresario. Por otra parte, fuentes policiales aseguraron que el local sería clausurado porque no cuenta con las medidas de seguridad suficientes.
La versión policial. La versión de los investigadores sostiene que el crimen se produjo luego de una pelea que había comenzado dentro del boliche y que continuó en la calle. “El boliche cierra a las 4.30 y hasta ese momento no pasó nada porque yo estaba en la puerta. No ví nada por el estilo”, expresó el dueño de Petrus. “Por lo que dicen los vecinos, los policías estaban borrachos, yo no los ví. Nosotros tenemos custodia de patovicas, no utilizamos custodia policial”, enfatizó el dueño del local.
Policías detenidos. Tras la muerte de Arévalo, un teniente y un subteniente de la comisaría de Villa Centenario (que no tienen jurisdicción en el lugar de los hechos) fueron arrestados y quedaron imputados del delito de “homicidio calificado”. Según las primeras impresiones que tuvieron los efectivos que arrestaron a sus dos colegas sospechados, éstos estaban borrachos. De todas maneras, las fuentes fueron prudentes: “Para confirmarlo tenemos que esperar los resultados del estudio de alcoholemia”, aseguraron.
Fuera de jurisdicción. Los primeros testigos dijeron que los sospechosos fueron quienes dispararon. Los peritos comprobaron que sólo había vainas de calibre 9 milímetros y determinaron que las únicas armas que se habían disparado fueron las de los policías imputados. Fuentes de la investigación aseguraron a Clarín que los policías aseguraron que sólo habían “disparado al aire para frenar la pelea”. Las mismas fuentes dijeron que cuando les preguntaron qué hacían allí, fuera de su jurisdicción y en servicio, ninguno de los dos pudo explicarlo.
Un neumático desinflado. El inspector Castronuovo confirmó hoy que uno de los detenidos estaba alcoholizado: “Uno de ellos presentaba un fuerte aliento etílico y así lo determinamos tanto yo como el jefe de la comisaría de Ingeniero Budge cuando arribamos al lugar”, afirmó. De todas formas, Castronuovo sostuvo que hay que esperar “los resultados de las pericias de alcoholemia” para confirmar si estaban ebrios. Según relató, los efectivos se hallaban en Ingeniero Budge “porque dijeron que iban a poner aire a un neumático del patrullero”.
Pelea con Patovicas. “En ese momento observaron a un grupo de jóvenes peleándose con personal de seguridad de la disco, por lo que intentaron dispersarlos”, dijo Castronuovo. Sin embargo, según la policía, los efectivos fueron “agredidos por jóvenes que les arrojaron piedras”. “Ellos (por los policías) dijeron que quisieron dispersarlos y nosotros determinamos después que efectuaron disparos en el lugar, aparentemente al aire”, dijo. “Luego, el móvil policial los siguió durante unas tres cuadras y ahí es donde se produjo un nuevo enfrentamiento y efectuaron nuevos disparos, en el cual hirieron de gravedad a este chico”.
Gatillo Fácil. El crimen ocurrido el sábado fue denunciado ayer por la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) como “un nuevo caso de Gatillo Fácil”. La CORREPI informó que, “un teniente y un subteniente de la Policía Bonaerense, luego de pelear ‘borrachos’ con varios jóvenes que se encontraban cerca de un boliche en el barrio de ‘Juan Manuel de Rosas’, de Villa Centenario, se subieron a su patrullero y persiguieron por 300 metros a un joven de 18 años al que ‘fusilaron’ y dejaron muerto en la calle”.
Crimen y Fuga. El informe de la CORREPI agrega que “la persecución empezó en la esquina de Olimpo y Pasaje Tucumán, y terminó en Pasaje Tucumán y San Juan, donde los guardianes del orden le metieron un tiro en el tórax que lo mató. Acto seguido volvieron a subir a su coche y se fugaron”. Esta mañana, el fiscal trataba establecer qué hacían en Ingeniero Budge los dos policías que pertenecían a la comisaría de Villa Centenario, la 7ª de Lomas de Zamora.
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