UN JOVEN MURIÓ DE DOS BALAZOS EN VILLA GOBERNADOR GÁLVEZ
Un muchacho de 21 años fue asesinado de dos balazos en una reyerta ocurrida ayer a la madrugada en un baile que se desarrollaba en el club Coronel Aguirre de Villa Gobernador Gálvez. Al joven fallecido, uno de los proyectiles le atravesó el corazón y le provocó la muerte mientras era trasladado a un hospital de esa ciudad. Hasta anoche, la policía no había localizado al autor de los disparos, aunque habría una persona a quien los investigadores apuntan como quien gatilló los balazos mortales.
Según fuentes policiales y judiciales, el hecho ocurrió cerca de las 4.15 del domingo en el Club Social y Deportivo Coronel Aguirre, ubicado en el barrio del mismo nombre de Villa Gobernador Gálvez. A esa hora, muchachos y chicas danzaban al compás de música bailantera, entre ellos Luis Alberto Verón y un amigo.
Al parecer, el baile había transcurrido sin problemas hasta que, según los voceros consultados, Verón y su amigo se trenzaron en una pelea con un grupo de jóvenes por cuestiones que hasta anoche no habían sido precisadas. En medio de la disputa, uno de los contrincantes de Verón habría extraído de entre sus ropas un revólver calibre 22 y abrió fuego.
AL CORAZÓN
En ese momento, dos balazos impactaron en el pecho del joven fallecido, que se desplomó al suelo. Algunos se arremolinaron en torno al muchacho que agonizaba para socorrerlo mientras sus agresores desaparecían. “La gente que estaba en el baile llamó a la policía. Al parecer, lo subieron a un móvil, pero llegó muerto al hospital Gamen”, contó un vocero judicial. El deceso de Verón se produjo en forma casi instantánea porque uno de los proyectiles impactó en el corazón.
El club Coronel Aguirre ocupa una manzana ubicada en inmediaciones del cruce de Soldado Aguirre y Magallanes, una zona habitada por personas de clase media. Las bailantas que se organizan en sus instalaciones se desarrollan en un tinglado rectangular con techo de cinc y paredes de ladrillo hueco.
Allí, según contaron algunos vecinos, todos los fines de semana se congregan jóvenes de barriadas cercanas para bailar. “Siempre se arman líos y hay heridos. Anoche escuché varios tiros, pero no salí a la calle”, contó ayer al mediodía una mujer de unos 50 años que vive frente al club.
La vecina se mostró sorprendida porque “todavía se siguen haciendo bailes” en el club a pesar de los numerosos incidentes que hubo, según ella indicó, en los últimos meses. El mismo relato brindó un comerciante, cuyo negocio está situado cerca del club.
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