UN JUBILADO ENTRÓ ARMADO A UNA OBRA SOCIAL PARA QUE LE APROBARAN UNA ORDEN MÉDICA
Desesperado porque no le aprobaban una orden para continuar con un tratamiento médico, un jubilado rosarino de 70 años tomó una inusual decisión: se presentó en la sede de su obra social armado con una pistola para pedir que aceleren el trámite.
Todo ocurrió pasadas las 14 en las oficinas de la obra social de los empleados de correo, ubicada en Buenos Aires al 800 de Rosario. Amadeo Gurdulich, de 70 años, se acercó con un revólver para solicitar la autorización de una orden médica para continuar con un tratamiento de quimioterapia. El sanatorio donde se atendía le había suspendido la atención.
De acuerdo a DyN, el jubilado recién depuso su actitud luego de dialogar con un comisario de la policía santafesina, a quien le entregó el arma que portaba. También se acercaron hasta el lugar varios directivos del sindicato para tratar de destrabar el problema.
“Estaba muy dolorido por todas las dificultades que tiene para seguir con el tratamiento. Pero no amenazó a nadie”, dijo Rubén, uno de los hijos del jubilado. “Tenía un arma vieja pero no estaba cargada, no me dijo de donde la sacó”, afirmó todavía sorprendido por lo sucedido.
Luego del incidente, uno de los médicos auditores de la obra social aprobó el pedido para que Gurdulich pueda seguir siendo atendido. “Por suerte, la gente del sindicato le consiguió una orden de internación para mañana en el hospital Español y él depuso su accionar”, aseguró.
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