UN JUEZ ARRESTÓ AL SUBJEFE DE LA SECCIONAL 18ª POR UNA EXTORSIÓN
Mientras los quince policías relevados anteayer por la brutal paliza que un pibe sin antecedentes penales sufrió dentro de la seccional 18ª comenzaban a comparecer en Tribunales, otro juez –a cargo de investigar un escándalo previo en esa comisaría– hizo detener ayer al subjefe de la dependencia por presunta extorsión. Es el único oficial que estaba a salvo de la causa por los golpes contra el chico porque ese día estaba de franco. Pero ayer marchó preso, y por un delito no menor: exigir dinero a una mujer para “mejorar” las condiciones de detención de su hijo preso a su cargo. Por esta causa, que no es excarcelable, ya había otro policía preso.
El subcomisario Osvaldo Marvelli quedó detenido ayer al mediodía después de participar de una rueda de reconocimiento en Tribunales, ordenada por el juez Jorge Eldo Juárez en el marco de una causa por extorsión. La denunciante es la madre del detenido José Luis M., quien lo reconoció como quien le había pedido dinero para “mejorar” las condiciones de detención del muchacho, preso en esa seccional. Marvelli, segundo jefe de la comisaría, estaba de franco al momento de la golpiza sobre Sebastián Schmidt.
En la madrugada del 31 de marzo pasado, Asuntos Internos había detenido al cabo Ramón López luego de que lo filmaran en el bar de la estación YPF de 27 de Febrero y Lagos “cobrándole” a la madre del recluso cien pesos, suma similar a la que la mujer señaló haber pagado cuatro veces las semanas anteriores. La escena había sido una celada tendida al policía luego de la denuncia y los billetes del chantaje habían sido marcados.
Un día después de la detención de López, trascendió que José Luis M. había denunciado una golpiza en represalia, por lo que se abrió una causa caratulada como sevicia o maltrato. “Un policía le puso un arma en la cabeza y lo golpeó en el patio de la comisaría”, dijo una fuente judicial, que adelantó que el juez Juárez indagará hoy a un sumariante de la seccional 18ª por este caso.
El caso de la paliza al chico
El juez de Instrucción Alfredo Ivaldi Artacho ordenó ayer una serie de medidas para identificar a los dos autores de la golpiza ocurrida el domingo pasado en la seccional de avenida Francia 3670. En principio, serían un oficial ayudante que estaba a cargo de la dependencia –con un antecedente por apremios– y un sargento, a quienes la carátula de la causa también les adjudica delitos no excarcelables, informaron fuentes del caso.
Por el momento, la pesquisa que lleva adelante el juez, con el auxilio de la División Judiciales de policía, determinó que la golpiza ocurrió antes de las ocho del domingo, después de que Sebastián Schmidt, de 18 años, fuese “levantado” por un móvil de la seccional en Aurora y Cafferata, cerca de su casa.
A partir de las declaraciones a título informativo que ya se han tomado, y que continuarán hoy, surge que el tercio de la comisaría que tomó turno a esa hora –seis uniformados– no está involucrado. “El oficial que ingresó a las ocho se dio cuenta de lo que había pasado y convocó al médico policial”, explicó un portavoz de la pesquisa.
Según esta versión, el médico constató las lesiones que presentaba Schmidt, pero en el libro de guardia ese informe –secuestrado ayer en la sede de Medicina Legal– no quedó asentado. “Por lo tanto, el oficial de guardia será imputado por adulteración de documento público, aunque lo haya hecho por orden del superior, el oficial acusado de ser el golpeador, que ya tenía un antecedente por apremios ilegales”, siguió una fuente.
A los autores de la paliza, el juez los acusará de apremios ilegales, vejámenes y lesiones gravísimas, además de la falsedad ideológica endilgada al oficial de guardia. “La idea del juez de tomarles a todos declaración informativa es brindarles la posibilidad de que los que no tuvieron nada que ver señalen lo que saben, y que los otros reconozcan lo que hicieron”, describió un vocero.
Los quince policías relevados ya fueron fotografiados para un reconocimiento visual que la víctima, que fue dada de alta ayer por la tarde en el Heca, realizará el lunes.
Los investigadores ya manejan la identidad de los señalados como autores de la paliza, un oficial ayudante y un sargento, aunque el magistrado quiere confirmarlo con la víctima para ordenar sus detenciones.
“El comisario Carlos Alegre, titular de la comisaría, llegó a las diez de la mañana. Por lo tanto, al tomar conocimiento de la situación, debió haber actuado de oficio. Como no lo hizo, le cabrían sanciones administrativas”, cerró un vocero de la pesquisa.
A las seis del domingo Sebastián fue subido a una patrulla por dos policías a pocos metros de su casa, en Cafferata y Aurora. Lo llevaron a la seccional 18ª por averiguación de antecedentes. Allí lo golpearon con un palo y hasta un rodillazo le provocó que, el martes, debieran extirparle un testículo en el Heca, de donde fue dado de alta ayer a la tarde.
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