UN JUEZ DE LA PAMPA, ENVUELTO EN UN ESCÁNDALO SEXUAL
Los vecinos se alarmaron al escuchar los gritos que provenían de la casa del juez. No dudaron en llamar a la Policía cerca de las 4 de la madrugada, ya que temían que se estuviera cometiendo un robo.
El domicilio, ubicado en Santa Rosa, es propiedad de un juez civil de La Pampa, que enseguida se encargó ante la Policía de decir que se trataba de un robo pero que no iba a iniciar acciones legales.
El magistrado, que tardó varios minutos en salir, se mostró titubeante ante los uniformados, lo cual levantó sospechas.
Todo terminó de volverse más confuso aún cuando del interior de la vivienda del juez aparecieron dos jóvenes de 23 y 25 años que aseguraron que participaban de una fiesta sexual.
El cuadro en el interior de la casa dio más pruebas del testimonio de los dos jóvenes. Es que en la vivienda se secuestraron videos pornográficos, elementos de práctica sexual, un celular, una billetera y corbatas cortadas.
Los vecinos contaron que se escucharon fuertes gritos. “Dame la plata, dame la plata”, era lo que insistentemente pedía uno de los moradores.
Luego de rodear la casa, la Policía observó que de pronto todo se quedó en silencio y nadie respondía a las órdenes para que dejaran el lugar. Poco después, un hombre se asomó y dijo que no pasaba nada.
Ya en el interior, los efectivos se sorprendieron por el desorden que mostraban los ambientes. El propietario de la vivienda, un conocido juez de la provincia, les explicó que todo había pasado, que habían querido asaltarlo pero que ya estaba bien.
El dueño de la casa es un conocido juez de extensa carrera en el Poder Judicial de la provincia que a su vez es profesor univesitario y de colegios secundarios.
Por su parte, los jóvenes, que tienen antecedentes penales, dijeron que habían sido contratados para una fiesta sexual y que habían consumido cocaína.
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