UN JUEZ RECURRE AL ARRESTO DOMICILIARIO EN ROSARIO
Para mitigar la hondura de la crisis carcelaria, un juez de los tribunales de Rosario apela desde hace tiempo a un recurso poco difundido, que sin embargo está contemplado en el Código de Procedimientos: sustituir la prisión preventiva por arresto domiciliario para aquellas personas acusadas de delitos menores que son excarcelables. Aunque esa no es la única condición que exigen las normas procesales: los imputados no deberán tener prontuario abierto.
El magistrado que aplica esta medida procesal desde hace tres o cuatro años es el juez de instrucción Jorge Eldo Juárez. “No soy un Papá Noel que regala libertades. En los últimos años mi juzgado es el que más enviado causas con procesados y detenidos a juzgados de Sentencia, pero me parece un atropello mandar a una persona a una comisaría llena de mugre porque robó una cartera o amenazó a su cónyuge por problemas de convivencia”, explicó el magistrado a este diario.
Juárez precisó los casos en que las personas imputadas de un delito menor cumplirían arresto domiciliario para no prolongar la detención en una seccional. “Si alguien es detenido in fraganti cometiendo un arrebato un viernes, seguramente recién será indagado el lunes. Entonces, si le corresponde la excarcelación, prefiero que no padezca la mazmorra de una seccional durante tres días y en su lugar lo mando a su casa”, indicó el magistrado.
Aunque para que este paso legal se concrete, el imputado deberá acreditar u domicilio “hábil” (comprobable) y sus movimientos serán controlados por la policía cada dos, cuatro o seis horas.
Juárez indicó que el juzgado a su cargo entiende en casos en los que están involucrados “150 presos por turno”, y que “8 ó 10 personas” reciben el beneficio de la prisión domiciliaria. “Es muy común los casos de mujeres que amenazan con un palo o un revólver al marido. Y entonces apelamos a este medida porque en una seccional no la pueden ubicar sola en una celda ya que no tienen lugar”, explicó.
El magistrado afirmó que todas las personas que recibieron este beneficio “nunca quebrantaron el arresto domiciliario. Además, la fiscalía nunca apeló las resoluciones”, recordó.
Quienes también habitualmente son enviados a sus domicilios después de cometer un delito leve son los menores. “Se hace para que nos sufran el hacinamiento o para evitar la posibilidad de que se contagien de sida”, señaló. Y aclaró que “los padres deben responder por sus actos (de los menores) hasta que cumplan los 21 años”.
Juárez, que se definió como un juez “duro”, se mostró preocupado porque “algunos crean que los presos entran por una puerta de una seccional y salen por la otra” y argumentó la medida que aplica desde su tribunal diciendo que “las comisarías son para quienes roban a mano armada, los violadores o los asesinos. Hasta que no se generen espacios en alcaidías con celdas individuales, mandar a una persona por este tipo de delitos a una toldería (por una seccional) es salvaje”, sostuvo.
El magistrado dijo desconocer si existen otras experiencias de este tipo en la Justicia de Rosario. “No sé si otros jueces aplican esta medida. Yo lo hago porque me parece que es lo más razonable”.
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