UN JUEZ SOSPECHA QUE LOS BERTUZZI SERÍAN AUTORES DE OTRO ATAQUE
El más grave es el asesinato de Florencia Rubino- y un episodio ocurrido hace tres años en barrio Echesortu, en donde fue baleado un ómnibus del transporte urbano de pasajeros.
Por ese motivo, el magistrado solicitó ayer copias de las actuaciones judiciales que tienen a los Bertuzzi sospechados de ser los atacantes seriales. Esos expedientes, dos en total, estuvieron a cargo del juez de Instrucción Nº10, Alfredo Ivaldi Artacho. “Se está evaluando. Hay que ver si las pruebas recolectadas hasta el momento alcanzan para imputarles a los Bertuzzi este hecho”, respondió una fuente judicial al ser consultada había posibilidad de que los hermanos afronten otra acusación.
El más reciente de los hechos de la saga del Loco de la Escopeta es del atentado ocurrido el 23 de mayo del año pasado sobre el viaducto Avellaneda, a la altura de San Lorenzo. En esa oportunidad, el blanco fue un interno de la línea 107, ataque en el que una sola persona recibió heridas leves. Por ese hecho, los Bertuzzi fueron procesados por tentativa de homicidio y actualmente están a disposición de un juez de Sentencia, quien evaluará las pruebas reunidas en la investigación para dictaminar si son o no inocentes.
El otro caso en manos de Ivaldi, y el más grave, es el crimen de Florencia Rubino y también se encuentra en trámite. Sucedió el 19 de abril de 2003 cuando la nena de 11 años viajaba en colectivo de la línea 131 y murió al recibir una perdigonada en la cabeza. Ivaldi dictó el procesamiento de Lino como autor de homicidio, pero los abogados del acusado, Adrián Ruiz y José Ferrara, apelaron ante la Cámara Penal para que revise el fallo.
Mientras el tribunal de alzada estudia la resolución de Ivaldi, el juez Juárez investiga otro hecho sucedido unos cuarenta días antes del asesinato de Rubino, el 9 de marzo en 2003. En esa oportunidad, el maniático atacó a las 13.15 al interno 46 de la línea 121 que circulaba por Avellaneda en dirección de norte a sur. El vehículo era conducido por Pablo Marcial Abalos, en el interior iban unos diez pasajeros y el atentado se produjo cuando la unidad trasponía el pasaje Isabel La Católica.
El escopetazo dio a la altura de la quinta ventanilla del flanco izquierdo del coche, es decir del lado del conductor, e hicieron estallar el cristal. Como en muchos casos anteriores, no hubo testigos directos.
Según fuentes judiciales, el magistrado solicitó copia de las dos actuaciones que instruyó Ivaldi Artacho porque quiere estudiar los elementos reunidos en ambos episodios que fueron los únicos de la larga secuencia de atentados que llegó a someter a proceso a dos acusados.
Con los expedientes sobre su escritorio, Juárez quiere determinar si las pruebas o indicios recolectados hasta el momento alcanzan para imputarles también a los Bertuzzi la autoría del hecho ocurrido en barrio Echesortu. “Por ahora, se está evaluando”, respondió una fuente judicial al ser consultada si era probable que los Bertuzzi afronten una nueva acusación. Uno de los datos que podrían tener coincidencias entre los tres casos es la forma de disparo y la proximidad física entre el hecho de Avellaneda y San Luis con el de Avellaneda y San Lorenzo.
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