UN JUGADOR ESTÁ GRAVE TRAS SER BALEADO POR UN POLICÍA
Carlos Azcurra, defensor de San Martín de Mendoza, fue operado durante casi cuatro horas y se encuentra internado en un hospital de esa provincia en terapia intensiva, en estado crítico y con pronóstico reservado, como consecuencia de un impacto de bala de goma que recibió en su cuerpo por parte de un policía. El episodio se dio en una situación confusa que comenzó cuando los hinchas de San Martín, furiosos con el desempeño de su equipo que perdía por 3 a 0 en el clásico ante Godoy Cruz, empezaron a arrojar proyectiles hacia el campo de juego y obligaron al árbitro a suspender el encuentro.
Después de tres horas y cincuenta minutos en el quirófano del hospital provincial Lagomaggiore, ubicado a 2 kilómetros del estadio donde se estaba desarrollando el partido, los médicos Ivanna Guillen y Mauricio Alastra extrajeron la bala de goma y los perdigones y determinaron que Azcurra tiene un traumatismo con herida en el hemitorax derecho, desgarros en el diafragma, contusión hepática y le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho.
Todo arrancó a los 32 minutos del segundo tiempo con el tercer gol de Godoy Cruz. Poco antes, 7 efectivos de Infantería se habían movilizado hasta el sector noroeste del estadio para prevenir desmanes de los mil hinchas de San Martín que ocupaban la cabecera norte (hubo 13 detenidos tras los incidentes). Con ese gol empezaron a caer proyectiles, uno de los cuales impactó en un reportero gráfico quien respondió y descontroló más a los hinchas. Ahí el árbitro Jorge Ferro suspendió el encuentro.
Como seguían cayendo proyectiles, la policía (el jefe del operativo era Jorge Pereira) decidió reprimir con balas de goma. Al ver esto, los jugadores de San Martín fueron hacia los efectivos para detenerlos y entonces futbolistas y policías forcejearon. Allí lo que sucedió después tiene dos versiones: una en la que se señala que un efectivo disparó su escopeta a quemarropa contra Azcurra (cómo se observa en imágenes de TV); y otra (la que dio la policía) en la que se dice que el defensor fue empujado en el momento que se disparaba al aire y por eso lo alcanzó la bala. Ahí el jugador cayó al piso herido gravemente y en medio de la desesperación de sus compañeros.
Mientras la batalla campal continuaba —incluso los plateístas de San Martín comenzaron a tirarles butacas a la policía, que seguía disparando balas de goma y arrojando gases—, Azcurra fue trasladado al hospital. A última hora, por intermedio del Ministerio de Seguridad de la provincia, la fiscalía de turno que tomó el caso aseguró que el árbitro del partido prestará testimonio sobre lo que observó en la cancha. A su vez, todos los policías afectados al sector norte de la popular que ocupaban los hinchas de San Martín están demorados en la comisaría sexta.
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