UN JUGADOR MURIÓ DURANTE UN PARTIDO DE FÚTBOL
El zaguero Serginho, del Sao Caetano, murió anoche minutos después de sufrir un paro cardiorrespiratorio, durante el partido contra el San Pablo por el Campeonato Brasileño de Fútbol. En el minuto 60 del partido, el jugador, de 30 años, se desmayó en la cancha. Jugadores de ambos equipos pidieron ayuda y los médicos corrieron al campo donde le practicaron respiración boca a boca y masaje cardíaco externo. Mientras algunos futbolistas se llevaban las manos a la cabeza, lloraban y rezaban.
Serginho fue trasladado inicialmente a un minicentro de cuidados intensivos en el estadio Morumbí y, luego, a un hospital de Sao Pablo. Los jugadores de los dos equipos permanecieron en la cancha, en círculo y dados de la mano, rezando por el colega.
Después de 15 minutos, el árbitro Cléber Abade decidió suspender la disputa del partido, a pedido de los capitanes de los equipos, que aseguraron que los jugadores ya no estaban en condiciones de seguir actuando.
A su vez, dos jugadores del Sao Caetano, el arquero Silvio Luiz y el lateral Anderson Lima, declararon posteriormente a la prensa que a Serginho le habían diagnosticado recientemente un problema de salud. “Nos enteramos después de exámenes rutinarios, pero lo estaban tratando y el riesgo era bajo”, dijo el arquero, quien sostuvo que se trataba de un problema cardíaco.
Sin embargo, el presidente del Sao Caetano, Nairo de Souza, aseguró que el zaguero “no tenía problemas de salud”.
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