Un lunes con cinco homicidios
Tuvieron lugar en diferentes sitios de nuestra zona. Al respecto se expresó esta mañana el fiscal Regional Ricardo Fessia. Así también, Matías Palavecino, a cargo de la Subsecretaría de Control de Armas, postuló las políticas de desarme que se llevan a cabo.
Durante la víspera perdieron la vida cinco personas en sendos hechos violentos en nuestra región. Facundo Segado, de 14 años, fue asesinado en Guadalupe al mediodía; luego, en Santo Tomé, fue baleado un policía; poco antes de las 17, mataron al hermanastro del propio Segado, Abel Villarruel, en Guadalupe Oeste y, finalmente, Facundo Díaz de 24 años, quien fue asesinado detrás de la Cárcel de Las Flores.
Tras todos estos sucesos, falleció el cabo de la Policía Federal, Gonzalo Pérez, de 37 años, quien salió en busca de delincuentes y fue atacado por mujeres y hombres. Recibió 11 puñaladas en la espalda y demás disparos.
Ya esta mañana se conoció la detención de un adolescente de 14 años por la muerte de Villarruel, en Azcuénaga y Mitre, durante la madrugada.
Sobre todo lo expuesto, Fessia consideró que “puede haber varios factores. Responde a un complejo multicausal complejo, al cual me allano de analizar porque esto es para expertos”.
En declaraciones a LT10, el fiscal sostuvo que se “juntaron varios factores. Creo que tres de los hechos tienen un hilo conductor, por una lucha del territorio, vinculados al consumo y el tráfico”.
Por su lado, el titular de la Subsecretaría de Control de Armas, Matías Palavecino, manifestó la preocupación del área por “la violencia que estamos viviendo”.
En ese orden, se lleva a cabo una política “integral de las armas, incluso las que están en manos del Estado”, y otra “destinada a la prevención y la educación, tratando de evitar el fácil acceso a las armas y municiones”, señaló el funcionario en diálogo con la misma emisora universitaria.
En otros términos, “a esto lo atacamos desde dos frentes: el circuito legal y el circuito ilegal. El objetivo fundamental está en mantener el control, el recupero y el retiro de las armas y municiones. Para eso es necesario promover una articulación fuerte de todo el aparato punitivo del Estado, es decir, Policía, Justicia, Ministerio Público de la Acusación, una fuerte articulación con el Renar y con el Registro Provincial de Armas, y con las organizaciones sociales que defienden y trabajan por la cultura de la no violencia”, definió Palavecino.
A propósito, la intención es promover la concientización en torno a la consigna de “las armas están para matar, para quitar vida y no para dar vida. Los estudios demuestran que el robo de armas por parte de privados es la principal fuente de alimentación”, indicó.
Este contenido no está abierto a comentarios

