UN MÉDICO, ACUSADO DE MATAR A SU MUJER AL TIROTEARSE CON ELLA
Dicen que se venían peleando mucho desde hace un tiempo y que la relación iba de mal en peor. Hasta se dijo que hubo un presunto intento de envenenamiento. El jueves la disputa terminó de la peor manera entre el matrimonio de médicos: según los investigadores, cada uno sacó un arma, se dispararon y la mujer murió al recibir dos tiros.
Después del tiroteo el médico, acompañado por su abogado, se presentó en la comisaría 10ª, que está a dos cuadras de su casa. Allí habría confesado el crimen y quedó detenido.
Fuentes cercanas a la investigación dijeron que en el departamento de la pareja, la Policía encontró dos revólveres calibre 32 que habían sido disparados recientemente.
La víctima, Edith Quintana, de 48 años, era médica flebóloga y su esposo Celino Zucca, de 62, cardiólogo. Vivían en en el cuarto piso de un edificio de Quintino Bocayuva al 1100, en el barrio porteño de Boedo.
De acuerdo a las fuentes del caso, Zucca hace veinte años que vive en ese edificio y en 2001 se casó con Quintana. El matrimonio no tenía hijos. Antes el médico había convivido con otra mujer pero no llegó a casarse.
Zucca trabajaba en el Centro Gallego, en Belgrano y Pasco, en el sector de “cuidados intensivos” ubicado en el cuarto piso. Ella trabajaba en el mismo sanatorio, pero no era de la planta fija. Sólo atendía dos o tres veces a la semana.
“Hace más de 15 años que trabaja acá, es un hombre muy amable, simpático y buen compañero. Quienes lo conocemos, todavía no podemos creer lo que pasó”, dijo ayer a la mañana a Clarín una enfermera todavía sorprendida por la noticia.
El matrimonio hacía una semana que no iba a trabajar porque se habían tomado vacaciones. Tenían pensado irse en la segunda quincena de enero a Mar Del Plata. Allí Zucca tiene una casa. El miércoles Quintana llevó el Volkswagen Golf rojo de su marido al mecánico para que lo revisaran antes de salir a la ruta.
La tragedia, que se conoció ayer, comenzó a las seis de la tarde del jueves, cuando la pareja de médicos comenzó a discutir. La discusión llegó a un punto tal que, según los investigadores, los dos tomaron sendos revólveres calibre 32 y comenzaron a dispararse. Todo terminó cuando la mujer recibió dos tiros. Uno le dio en la cabeza y la mató en el acto.
Después del tiroteo, el médico estuvo hasta las once de la noche en su casa. Luego llamó a su abogado y juntos fueron a la comisaría 10ª. Fuentes policiales explicaron que el abogado del médico, Mario Friero, denunció que hace unos meses Quintana intentó envenenar a Zucca. (ver¿Intoxicación o veneno?).
De acuerdo a las fuentes, cerca de las dos de la mañana la Policía consiguió la orden judicial para poder entrar al departamento de los médicos. En el baño encontraron el cuerpo de Quintana. En medio de un gran desorden hallaron las dos armas.
Los peritajes realizados en el departamento determinaron que allí se dispararon, al menos, tres balazos. Además, fueron halladas huellas dactilares de la mujer en una de las armas y del hombre en la otra. El resultado del análisis denominado dermotest demostró que ambos tenían restos de pólvora en las manos.
La policía no encontró testigos que hubieran escuchado la pelea ni los disparos. En el edificio, de cuatro plantas, vive una familia por piso. Los dueños del tercero y del segundo están de vacaciones y los que habitan el primero estaban trabajando a la hora que ocurrió todo.
Ahora el juez de Instrucción, Jorge Rimondi, a cargo de la investigación, ordenó pericias para determinar como empezó la pelea y quien disparó primero. Hoy indagará a Zucca.
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