UN MENOR POR DÍA ES INTERNADO POR ACCIDENTE DE TRÁNSITO EN ROSARIO
El accidente de Uriburu y Entre Ríos -donde tres menores fueron arrollados por un auto mientras viajaban a bordo de en un ciclomotor junto a su padres- no fue un hecho excepcional. “En el Hospital de Niños Víctor J. Vilela se atienden entre 350 y 380 pacientes pediátricos, es decir menores de 13 años por año, vinculados con accidentes de tránsito”, señaló a Rosario/12, Karen Lilgesthron, directora de ese centro municipal especializado en la atención de chicos. En rigor, diariamente pasan por la guardia de este hospital 30 menores, uno de los cuales indefectiblemente fue víctima de un accidente de tránsito ocurrido en esta región.
La directora del Vilela, especialista a su vez en trauma infantil, destaca que justamente “el trauma sigue siendo una de las primeras causas de muerte en menores de 16 años”. Y explica que “el trauma no es sólo el accidente de tránsito, sino todo lo que tiene que ver con lesiones que en gran medida podrían ser evitables”.
De hecho en el hospital se atienden 11 mil consultas al año de pacientes que han tenido algún tipo de trauma, sobre unas 90 mil consultas anuales que se dan en la Guardia de emergencia. Esto marca una proporción significativa de chicos atendidos con distintas lesiones que van desde casos leves hasta gravísimas que pueden llegar a la muerte.
Sin embargo Lilgesthron destaca que “las cifras de víctimas de accidentes de tránsito en Rosario han ido disminuyendo en los últimos cinco o seis años, a partir de diversas políticas que se han tomado para trabajar en la prevención”.
“De hecho -agrega- la manera de disminuir el número de víctimas y mejorar la sobrevida y las secuelas tiene que ver con el trabajo en dos ejes: la prevención, la educación y la promoción de las medidas que hacen a la seguridad y la disminución del impacto de las lesiones y con la adecuada atención el accidentado”.
En este punto la médica remarca que “la primera hora luego del accidente es fundamental para un paciente pediátrico, tanto como las condiciones de inmovilización de traslado y auxilio inmediato son fundamentales para mejorar la sobrevida y disminuir las secuelas”.
Con este objetivo desde hace varios años se trabaja específicamente en el tema trauma desde la Sociedad de Pediatría de Rosario a través de comités de profesionales. En tanto el trabajo estadístico se concentra en el Registro de Trauma Pediátrico, creado por el doctor Alberto Iñon, cirujano pediátrico del Hospital Italiano de Buenos Aires. “Este programa toma distintos elementos comunes, y nos da la epidemiología del trauma. Es decir dónde se producen, cómo llegan los pacientes, y esto es lo que permite establecer políticas para mejorar los resultados”.
“En este registro -dice la directora del Vilela- Rosario está bien ubicada como ciudad en cuanto al porcentaje de accidentes que se registran. Y se puede ver a partir de medidas como la implementación de uso del cinturón de seguridad, ha habido globalmente una disminución en el número de accidentes”. Y apunta que “en general la causa más frecuente de accidentes en niños es cuando son pasajeros transportados en vehículos o en motos, o cuando son peatones. En cambio cuando son mayores de 10 años, los accidentes más comunes suelen ocurrir cuando ellos mismos se convierten en ciclistas o son sencillamente peatones”.
De todos modos el accidente doméstico sigue teniendo un injerencia notable en el aumento de las cifras de trauma infantil. Sobre este punto Lilsgesthrom se detiene en remarcar dos puntos: los menores que viajan en auto normalmente sufren accidentes si no tienen puestos los cinturones de seguridad, así como la cantidad de pasajeros en cualquier vehículo suele producir consecuencias más graves si hay que realizar alguna maniobra brusca”.
En este sentido remarca un dato del accidente del último jueves en Uriburu y Entre Ríos. “Ninguno de los tres chicos de 5 meses, uno y cuatro años, tenía puestos el casco y las lesiones se dieron en el caso de las dos nenas más chicas, en sus cabezas: traumatismo de cráneo”. “Esta es la lesión -agrega- que puede ser la más complicada, que puede dejar mayores secuelas y las más frecuentes entre los chicos entre otras razones porque tienen una proporción cráneo-corporal mayor que en adulto. Decir que ‘el chico cayó de cabeza’ no es casualidad”.
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