UN MENSAJE DE TEXTO FUE EL ÚLTIMO ACTO DE JUÁREZ
Los pesquisas santafesinos continuaban ayer buscando las pistas que les permitan resolver el crimen de Jorge Eduardo Juárez, el estudiante de abogacía asesinado a golpes durante la madrugada del martes en el barrio Sargento Cabral. Mientras el joven de 28 años era sepultado por la mañana en San Cristóbal, su ciudad natal, los investigadores analizaban un mensaje de texto que la víctima le envió desde su celular a un amigo residente en esa localidad. “Es un dato que sirve únicamente para acotar la hora del homicidio”, explicó una fuente ligada a la investigación. El mensaje fue enviado cerca de las 2 y el cuerpo del joven fue hallado en el living de su casa a las 7.
Las fuentes no quisieron ahondar en los términos del mensaje y sólo se limitaron a comentar que su interlocutor -quien recibió la comunicación en la computadora que operaba en un ciber de San Cristóbal- no había advertido nada anormal en las palabras de Juárez.
Otro dato que se desprende del mensaje es que el joven estaba solo en su casa a las 2 de la madrugada. A partir de esa hora todo es un enigma hasta el momento en que el cuerpo del muchacho fue hallado. Ya en el campo de las conjeturas, se estima que Juárez conocía a uno de sus atacantes, al que le habría abierto la puerta de su vivienda. Es que las mismas, según confiaron los pesquisas, no estaban violentadas. Por ello, los ojos de la Justicia están puestos ahora en el círculo íntimo del joven asesinado.
En tanto, los uniformados de la Unidad Regional I buscaban ayer el Volkswagen Gol de color bordó, patente AUU657, propiedad de Juárez, que también desapareció del lugar donde el joven lo dejaba estacionado.
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