UN MES DESPUÉS CONFESÓ QUE DESCUARTIZÓ A SU MUJER
Luego de 20 días de búsqueda, apareció el cuerpo de Alejandra Carabajal, al costado de las vías del ferrocarril, en la localidad salteña de Cerrillos. Su ubicación fue dada a conocer por su esposo, quien confesó el crimen.
La mujer de 36 años había sido vista por última vez por su familia cuando llevó a sus cuatro hijos a la casa de sus padres para que los cuidaran mientras hacía unos trámites. Al parecer, habría vuelto a su casa en donde se había encontrado a su ex concubino, José Tula, de quien se había separado hacía seis meses.
Según el relato de los vecinos, la pareja mantuvo una fuerte discusión. Al día siguiente, el remisero de 33 años denunció que la mujer había hecho abandono de hogar. La familia de Carabajal jamás pensó que eso era posible, ya que era muy devota de sus hijos, según informó la agencia DyN.
Tula fue interrogado y, por sus contradicciones, fue detenido. Al parecer, no aguantó la presión y terminó confesando el asesinato de su ex pareja y el lugar en donde había ocultado el cuerpo.
Al llegar a la zona señalada, los Bomberos excavaron en la zona y descubrieron una bolsa enterrada con el cuerpo de la víctima. Había sido descuartizada; sus dos brazos y el tórax estaban seccionados.
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