UN MUERTO EN DISTURBIOS TRAS LA VICTORIA DE CHÁVEZ
Portavoces de un centro asistencial cercano a la Plaza Altamira, que hasta diciembre pasado fue un reducto de militares rebelados contra el Gobierno, dijeron que una mujer de unos 50 años ingresó muerta con un tiro en el abdomen y que el diputado opositor Ernesto Alvarenga lo hizo con un disparo en la pierna.
Esto último fue confirmado a los periodistas por Luis Miquilena, director del partido al que pertenece Alvarenga, ambos ex aliados de Hugo Chávez y que integran la coalición Coordinadora Democrática, que denuncia un fraude a favor del gobernante en el referendo que decidió su continuidad en el cargo.
Adicionalmente, imágenes de la estación privada “Globovisión” mostraron a una mujer tendida en el suelo con heridas de arma de fuego en una pierna y un intercambio de piedras entre un puñado de aparentes simpatizantes de Chávez y opositores.
Socorristas presentes en el lugar dijeron a esa y otras emisoras privadas que suman cuatro las personas tiroteadas, aunque no sabían con qué gravedad, y que un hombre aparentemente acusado del ataque armado había sido golpeado en el suelo por los manifestantes antigubernamentales al grito de “`asesino, asesino!”.
Sin identificarse, los socorristas dijeron que fueron informados de que algunos seguidores de Chávez llegaron al lugar en motocicletas y dispararon contra un pequeño grupo de personas que comenzaba a concentrarse en rechazo a un supuesto fraude electoral.
Chávez ya disfruta su triunfo
El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo hoy que su triunfo en el referendo revocatorio proclamado por el autónomo Consejo Nacional Electoral (CNE) y rechazado por la oposición, representa la voz mayoritaria del pueblo de su país.
“Ha hablado el pueblo y la voz del pueblo es la voz de Dios (…); ha retumbado el no” a la revocación de su mandato, subrayó en un discurso ante un grupo de partidarios concentrados en el palacio presidencial para festejar el resultado oficial poco antes del amanecer del lunes.
El CNE le asignó a la opción “no” defendida por el oficialismo un 58,25 por ciento de los votos, con un 94 por ciento del escrutinio, pero la oposición asegura que el “sí” a la revocación de su mandato obtuvo un porcentaje aún mayor (59 por ciento) y denunció un fraude.
Minutos antes de conocerse la reacción opositora ante el resultado oficial, Chávez llamó a sus detractores a reconocer lo que llamó una “victoria limpia, transparente y contundente” a su favor.
“Ha sido una gran victoria del pueblo venezolano (…); los que fueron a votar por la opción del ‘sí’ no deben sentirse derrotados”, expresó y los llamó a sumarse a su proyecto de gobierno, que es “alternativo al salvajismo neoliberal que pretendió acabar con nuestra patria, con nuestro pueblo”, remarcó.
Chávez añadió que “la gran victoria de la oposición venezolana de hoy” fue “contra la violencia, el golpismo y el fascismo” y que esperaba “que alguno de sus dirigentes” lo reconociera de esa forma.
Tras cantar y recitar ante sus partidarios, que lo aclamaron bajo una tenue llovizna que se convirtió en un fuerte aguacero, y que le pidieron que su alocución fuera transmitida en cadena nacional obligatoria de radio y televisión, el gobernante se felicitó que fuera retransmitido voluntariamente por todas las emisoras.
“Qué gran victoria y qué gran ejemplo hemos dado hoy al mundo!”, exclamó vestido con su tradicional atuendo de color rojo, antes de anunciar que “a partir de hoy comienza una nueva etapa de la revolución bolivariana”, como llama a su gestión.
Esta etapa se basará, prosiguió, en la “consolidación y profundización” de los logros sociales que atribuye a su administración, “contra la injusticia, la inclusión y la pobreza”. Anunció que hoy será día festivo en la administración pública y pidió que la empresa privada y los organismos estatales autónomos que procedan de la misma forma con sus trabajadores y empleados.
También destacó que su triunfo constituye “un triunfo para todos los pueblos de América Latina y el Caribe”, que al igual que el suyo, sostuvo, “luchan contra el neoliberalismo salvaje que nos han querido imponer Washington”.
“Quiero dirigirme en especial al Gobierno de EEUU (…), el de la nación más poderosa del planeta, para que a partir de hoy respete al Gobierno y al pueblo de Venezuela”, manifestó, sin insistir en su acusación de que fraguó el golpe de Estado que hace dos años lo derrocó durante dos días, lo que es negado tajantemente por Washington.
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