UN NIÑO Y UN BEBÉ MUERTOS EN DESGRACIADOS SUCESOS
Un niño, de seis años, perdió su vida como consecuencia de una aguda crisis respiratoria en la que se sumergió luego de atragantarse con una tachuela.
El desgraciado episodio ocurrió la tarde de la víspera y tuvo lugar en barrio Virgen de Itatí, de ciudad de Avellaneda -en el noreste provincial- departamento General Obligado.
La dramática situación quedó al descubierto cuando al sanatorio General Obligado ingresó la criatura en estado desesperante, presa de una gravísima crisis respiratoria.
De acuerdo con los primeros informes el accidente sobrevino poco después que Juan Ignacio Pared, de 6 años, pusiera en su boca y se tragara un alfiler de cabeza, vulgarmente más conocido como tachuela.
Tras una evaluación de emergencia -duró segundos- de inmediato los profesionales ordenaron su internación y lo sometieron a una intervención quirúrgica que incluyó una traqueotomía.
Pese al esfuerzo de los médicos el niño no pudo superar el difícil trance y perdió su vida.
Sueño fatal
El otro caso también enluta a una familia de Avellaneda debido a lo acontecido con una beba de apenas un año y 9 meses de vida.
Al igual que en el episodio anterior, el hospital General Obligado fue el lugar donde se tomó conocimiento de la tragedia, poco después de producido el arribo de un hombre llevando en brazos a una beba agonizante.
Según parece la criatura -identificada como Sheila Luna- había sido alimentada y luego acostada. Minutos después ambos progenitores se dieron cuenta de que la niña respiraba con suma dificultad.
Con la urgencia del caso la beba fue llevada hasta el nosocomio donde tras los esfuerzos de los profesionales se produjo su deceso.
Puesto al tanto del asunto el juez en turno ordenó la realización de una autopsia, toda vez que el médico diagnosticó muerte por asfixia por broncoaspiración.
En San Javier
Por otra parte un hombre dejó de existir al cabo de una feroz discusión que mantuvo con otro, en un sangriento suceso acontecido esta madrugada en jurisdicción de San Javier.
A raíz de un aviso, agentes de la Unidad Regional XIV -San Javier- se hicieron presentes en la ruta provincial N° 1, altura del paraje Los Jacintos, el que se ubica 27 kilómetros al sur de la localidad de Alejandra.
En realidad los policías habían sido anoticiados de que en el interior de una vivienda se había producido un violento hecho de sangre, el que había dejado como saldo una víctima fatal.
Por cierto que cuando los uniformados llegaron se toparon con un cuadro bastante desagradable. Tendido en el piso y sobre un enorme charco de sangre estaba el cuerpo sin vida de un hombre.
Diligencias posteriores identificaron a la víctima como Héctor Emilio Alarcón, de 27 años, el que dejó de existir prácticamente en el acto como consecuencia de un profundo corte que sufrió a la altura del cuello.
A su vez los pesquisas se llevaron detenido a un tal Juan, de 40 años, a quien se le secuestró un arma blanca.
El juez en turno ordenó el traslado del cuerpo a la morgue de nuestra ciudad a los efectos de realizar una autopsia.
Aplastado por una cama
Un chico de cuatro años murió al ser aplastado por una vieja cama de hierro que se encontraba apoyada sobre una pared mientras jugaba solo en el fondo de la vivienda en la ciudad de Paraná.
El accidente fue advertido por la hermana de la víctima, identificada como Miguel Angel Gauna, pero los esfuerzos de los padres por trasladar de inmediato al chico hasta un centro asistencial fueron vanos ya que, debido al mal estado de la calle por las últimas lluvias registradas en la región, impidió la llegada de una ambulancia.
Finalmente, Miguel Angel pudo ser traslado por un patrullero de la comisaría sexta, pero los minutos perdidos fueron fatales y el chico llegó sin vida al centro de salud de Barrio Corrales, a 15 cuadras de donde ocurrió el accidente.
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