UN PASO HACIA LA IMPLEMENTACIÓN DEL JUICIO ORAL EN LA PROVINCIA
Un proyecto de reforma integral del Código Procesal Penal de la provincia fue presentado el jueves pasado en la Cámara de Diputados, con la intención de abandonar el proceso escrito que rige actualmente en los tribunales santafesinos para implementar el juicio oral.
Se trata de una reedición de un trabajo realizado hace diez años, que entonces no encontró eco legislativo. La creación de un nuevo sistema penal obtuvo ayer un guiño favorable del Ejecutivo cuando el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, apoyó la idea de “abandonar el sistema inquisitivo tradicional de Santa Fe, que es casi una suerte de pieza arqueológica de la ciencia jurídica, para pasar a un sistema acusatorio y oral”.
La propuesta fue presentada por el diputado radical Santiago Mascheroni y su par justicialista Danilo Kilibarda. Ingresó el jueves a la Cámara baja y figurará en el orden del día de la primera sesión del cuerpo tras el receso invernal. Entonces será girada a las comisiones que la discutirán antes del tratamiento en el recinto. “Nuestra expectativa es que el año que viene pueda ser ley porque es una materia pendiente que tiene la provincia”, sostuvo Mascheroni.
La voluntad política de modificar el actual régimen penal de la provincia quedó clara ayer cuando Rosúa anticipó, en una conferencia de prensa, que se está evaluando reformarlo con un proyecto de hace diez años. “Es una revisión de una vieja solución de los años 90 que reedité al final del primer gobierno de (Jorge) Obeid, pero tampoco tuvo suerte legislativa. Ahora la presentan Kilibarda y Mascheroni en común, con la conformidad de la mayoría de los jueces penales”, dijo el ministro.
El anuncio se produjo tras la polémica desatada hace trece días entre el gobierno y los jueces por la crisis carcelaria. Un punto central de esa discusión fue el uso de la prisión preventiva, una de las herramientas que se pretendería flexibilizar desde el Ejecutivo. Según fuentes oficiales, el gobierno estaría analizando una reforma más ambiciosa del ordenamiento judicial que no se circunscriba sólo al fuero penal. “Se trabaja en un programa de cuatro ejes para reconvertir la situación del Poder Judicial santafesino”, anticipó un funcionario.
En tanto, Mascheroni recordó que el proyecto presentado la semana pasada retoma un trabajo de 1995 elaborado con integrantes de una comisión bicameral, abogados rosarinos y santafesinos y representantes del Poder Judicial. “Fue duramente cuestionado en su momento por los jueces que defienden el sistema escriturario e inquisitivo. Proponemos un código moderno, porque esta provincia es la única que no ha incorporado la oralidad como existe en el resto”, planteó el legislador.
La reforma retoma experiencias de la legislación cordobesa y entrerriana. Entre los puntos más salientes, propone reconocer los derechos de la víctima, reincorporar la figura del querellante y dejar la conducción de la investigación en manos de los fiscales. Los procesos, en este esquema, se dividen en dos etapas: primero una investigación a cargo de las fiscalías (y controlada por un juez de Garantías) y luego el juicio oral, que reemplaza al expediente escrito.
Además se plantea la posibilidad de implementar el juicio por jurados y de disolver los juzgados correccionales y de faltas, ya que todos los delitos se investigarían con idéntico trámite. “Incorporamos este proyecto -apuntó Mascheroni-para abrir un debate y creemos que el análisis en las comisiones puede dar versiones enriquecidas. Nadie ignora las ventajas del juicio oral. El sistema que mantiene hoy la provincia es indefendible: es una legislación procesal que se da de patadas con tendencias nacionales”.
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