UN PIBE QUE COME, DUERME Y VE TELEVISIÓN EN LA COMISARÍA
La comisaría social. En la seccional policial 13ª del barrio Bella Vista, ubicada en San Nicolás 2023, no sólo se encargan de combatir el delito y de custodiar a unos 50 detenidos, sino que también hacen una inédita asistencia. “Se trata de un pibe de 10 años que habitualmente lo encontramos durmiendo en la calle y para que no permanezca allí lo traemos, le damos de comer y se queda mirando en la televisión los dibujitos. A veces lo revisa el médico y después se lo entregamos a sus progenitores, pero es normal esto”, comentó ayer el comisario Sergio Coronel, quien agregó con pesar que “el pibe ni va a la escuela”. En tanto, desde Promoción Social de la Municipalidad destacaron que “el chico no está en estado de abandono sino que atraviesa una compleja situación familiar sobre la que incluso se está trabajando a través de un programa del organismo”. La coordinadora del Área de la Niñez, Patricia Giuricich, resaltó la actitud de los funcionarios policiales “algo que no ocurre con frecuencia”, añadió.
Aunque parezca una situación inusual, Coronel, titular de la seccional 13ª, destacó que el Juzgado de Menores está al tanto del hecho y que el pibe “ya es parte del folclore de la comisaría”.
“Es un chico que tenemos registrado ya con cuatro denuncias por fuga de hogar por parte de los progenitores; él se va de la casa y queda en esa esquina (presidente Perón y Avellaneda) limpiando vidrios y no se trata de un delincuente”, relató el funcionario policial. “Apenas tomamos conocimiento de la denuncia de fuga de hogar, la gente de la comisaría lo individualizó hasta entregárselo a los parientes, pero ya es un habitúe: él viene acá, se ubica en la comisaría, es un chiquito super cariñoso, buenísimo”, añadió el comisario con lágrimas en los ojos, cuando fue entrevistado en un programa de TV.
“Los papás denuncian que se les escapa, la criatura es incontrolable para ellos, creo que el problema pasa por el eje familiar, pero mucho no hemos podido ahondar. Esto es algo normal para nosotros y además, somos humanos, somos padres de familia y cualquiera haría eso”, dijo Coronel.
El hecho salió a la luz luego de la denuncia de una mujer de 31 años que a bordo de su automóvil se negó a que un grupo de pibes le limpien el parabrisas y, al aparecer, recibió insultos y escupitajos, en la intersección de Perón y Avellaneda. El móvil policial acudió al lugar y se llevó a los chicos a la comisaría: uno de 16 años, otro de 17 y el de 10 ya conocido por todo el personal de la seccional. Según Coronel, poco después los pibes fueron entregados a sus padres.
El paisaje urbano cotidiano es harto conocido: pibes vagando por la ciudad, pidiendo limosnas, abriendo puertas de taxis o limpiando parabrisas en los semáforos. Según comentó Giuricich, psicóloga y coordinadora del programa Promoción Familiar, la esquina en donde se encontraban los chicos es uno de los lugares mas importantes, ya que se juntan muchos chicos, adolescentes y hasta personas grandes a limpiar parabrisas.
“Nosotros venimos trabajando desde hace ya cuatro años y quizá nuestra tarea este invisibilizada porque claro, en general, la gente evaluaría como exitoso que no estuviera ningún pibe pidiendo, y lógicamente también es nuestro objetivo, pero las cosa no son tan fáciles”, advirtió la funcionaria del Area de la Niñez. “Lo determinante en este tipo de casos es el ingreso que les reporta, las monedas que dejan los automovilistas que se transforman en el único sustento de las familias en contextos de pobreza extrema y desocupación, algo que no está a nuestro alcance revertir”, sostuvo la coordinadora.
“Sin embargo, hay mucho seguimiento de los pibes con programas y talleres que apuntan a que no pierdan la escolaridad y que puedan interactuar entre ellos. En el caso concreto de este pibe, poco antes del hecho estuvo con nosotros trabajando en un taller de dibujo, tiene una situación familiar muy compleja pero ya estamos advertidos. Está implicado en los proyectos, tenemos contacto con él y sabemos cuál es su realidad. Incluso el hecho de que muchas veces pare en la comisaría, algo poco usua. Hay que destacar la actitud del personal que se compromete con la familia del pibe al darle un lugar pasajero”, destacó la funcionaria.
Furia en escuela de Nuevo Alberdi
Una mujer de 35 años, madre de una alumna del colegio particular ubicado en Paunero 3223, en barrio Alberdi, irrumpió ayer a la tarde al establecimiento y agredió a la portera y a la directora. Según indicaron fuentes policiales, la mujer estaba enfurecida por un trabajo práctico que una docente le habría encargado a su hija, hecho que derivó en el rapto de cólera de la mamá, que la emprendió primero contra la portera, a quien le habría producido lesiones, y luego contra la directora del colegio. La policía identificó a la agresora como Celia Romero, quien luego fue conducida a la comisaría sub segunda, donde se la imputó por amenazas y presuntas lesiones leves. La portera del establecimiento, Norma Beatriz Muc, denunció la agresión y horas después del hecho, cuando la agresora fue a buscar a su hija a la escuela, resultó identificada y conducida a sede policial. En las próximas horas se realizarán exámenes forenses para comprobar la existencia de las lesiones denunciadas.
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