UN POLICÍA MATÓ A SU MUJER Y LUEGO SE SUICIDÓ EN RAFAELA
Ayer, después del mediodía, se produjo un homicidio seguido de suicidio, en una vivienda ubicada en calle Necochea 1.545 de la ciudad de Rafaela, luego de una discusión que mantuvo un matrimonio.
El sargento primero de la Policía de la provincia de Santa Fe, Jorge Bustos, tenía 54 años, estaba en su casa en Rafaela junto a su familia, todos dispuestos a almorzar –aprovechando que el hombre estaba gozando con su licencia anual reglamentaria–, cuando se produjo una fuerte discusión con su esposa.
Los problemas matrimoniales eran de vieja data y las controversias personales volvieron a salir a la luz, en este caso delante de sus hijas, una de 23 y la otra de 14.
Las diferencias eran cada vez más notorias y los insultos más fuertes. Todo se desencadenó en un final sangriento, que concluyó con la vida de los esposos.
En un determinado momento, Bustos no soportó la catarata de continuos reproches de su mujer, sacó su arma reglamentaria y le pegó un tiro en la cabeza.
Nélida Córdoba, de 48 años, cayó muerta en el lugar. A los pocos minutos Bustos se disparó un tiro en la boca.
El hombre cayó muerto muy cerca del cuerpo de su mujer ante la mirada perpleja de las dos hijas, a quienes ayudaron los vecinos, que llegaron asustados por los ruidos de los disparos.
Minutos después llegaron los agentes del Comando Radioeléctrico y de la comisaría de la jurisdicción, de la Unidad Regional V del departamento Castellanos.
Luego informaron de la situación al juez de Instrucción en turno, que dispuso que se realicen todos los peritajes, además de recibir el testimonio de las hijas del malogrado matrimonio, que presenciaron todo lo sucedido.
Después arribó a la vivienda el médico de la repartición policial, que confirmó la muerte de los dos producida con el arma reglamentaria del sargento primero, una pistola calibre 9 milímetros provista por la Policía de la provincia.
PERITAJES
Los agentes del Grupo Técnico Criminalístico realizaron los primeros peritajes en el interior de la casa, trabajos planimétricos, fotográficos y de huellas y rastros; además de secuestrar el arma del policía.
De la investigación surgió que el hombre prestaba servicios ordinarios en la Unidad Regional XII, departamento 9 de Julio, en el extremo noroeste provincial, y regresaba una o dos veces por mes a su casa en Rafaela.
Algunos vecinos dijeron que el matrimonio había comenzado a tener problemas hace algunos años, pero en todos los casos, ninguno se pudo imaginar que todo terminaría con un homicidio seguido de suicidio. La gente de la zona y familiares acudieron rápidamente al lugar para ver lo que había ocurrido. Las hijas del matrimonio recibieron asistencia por el estado de nerviosismo que presentaban luego de la tragedia en Necochea al 1.500 en la ciudad de Rafaela.
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