UN PRESO SE HIZO PASAR POR JUEZ Y AMENAZÓ CON ECHAR A POLICÍAS
Un convicto que gozaba del beneficio de libertad condicional simuló ser un funcionario judicial y amenazó con echar a los policías que intentaban apresarlo, para evitar ser detenido tras un incidente barrial en La Plata.
El presidiario, cuyo nombre no trascendió, ya se había sido denunciado por hacerse pasar, mediante llamados telefónicos desde la cárcel, por dos jueces, un funcionario del Ejecutivo bonaerense y otro alto funcionario del área de educación provincial, con el propósito de conseguir beneficios intramuros.
El insólito episodio con los policías ocurrió antenoche, cuando el conductor de un rodado mantuvo una discusión con un vecino en la intersección de las calles 122 y 64, lo que fue advertido por efectivos de la comisaría novena que patrullaban la zona, quienes se acercaron al lugar.
Allí, el convicto en libertad, que participaba de la discusión, aseguró ser un alto funcionario de la Justicia provincial y les advirtió a los uniformados que no podían detenerlo ya que, en caso de hacerlo, los haría “echar” de la institución.
A pesar de las advertencias, el hombre fue demorado y llevado frente al fiscal Marcelo Romero, quien constató que esta persona ya había sido denunciada cuando estaba preso.
El convicto está sospechado de haber sido el autor de llamadas telefónicas en las que presumiblemente se había hecho pasar por funcionarios del Poder Judicial y Ejecutivo para poder obtener beneficios, para él y un amigo suyo, durante su reclusión.
El fiscal Romero lo indagó ayer por su presunta participación en los delitos de “resistencia a la autoridad y usurpación de grados, títulos y honores en concurso real”.
Y le concedió transitoriamente la excarcelación, ya que los ilícitos por los que se le indaga lo permiten, pero fuentes judiciales no descartaron que al acusado se le revea el beneficio de la libertad condicional y deba volver a prisión.
El convicto ya había sido denunciado por el ex jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense José Laumman, quien lo involucró en una maniobra de simulación ocurrida entre febrero de 2002 y enero de 2003, cuando estuvo recluido en la Unidad Penal 9 de La Plata.
Desde el interior de la cárcel, mediante llamados telefónicos, se habría hecho pasar por los jueces Guillermo Atencio y César Melazo, por el ex secretario General de la Gobernación Rubén Citara y por el Director General de Escuelas, Mario Oporto.
En todos los casos, intercediendo para lograr beneficios intramuros.
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