UN PUEBLO DE CHUBUT DE 400 HABITANTES QUEDÓ BAJO EL AGUA
Un pueblo de 400 habitantes quedó bajo el agua ayer. El Río Chubut desbordó y Paso del Sapo, pequeño asentamiento de minifundistas del centro norte de la provincia, no soportó el avance de las aguas. El 80% de la población buscó refugio en lugares como la usina y la comisaría. Pero la mayoría ocupó las casas de familia donde la inundación no llegó. En viviendas para 4 personas pasaron la noche 25.
“Hasta la comuna rural se inundó. No tenemos agua potable, hay chicos con varicela y un anciano está muy mal, esperando que llegue un helicóptero que lo traslade”. El dramático relato es de Paola Pérez, secretaria de la comuna. Le dijo a Clarín que “el agua llegó de golpe. Trabajamos toda la noche con dos tractores y camionetas pero no pudimos hacer nada. Nos quedan pocos alimentos y de las napas de agua están brotando líquidos cloacales”. En ese lugar hace varios días que la lluvia no para.
El Gobierno envió un helicóptero con medicamentos, agua potable y alimentos. Pero la gente teme un nuevo golpe de agua. “Hay casas de adobe que se cayeron y también el agua se llevó un galpón”, dijo Pérez. Por ahora tienen energía eléctrica. “Pero falta leña. Hoy encendimos unas ramitas para calefaccionarnos”.
El agua sigue castigando a la cordillera de Chubut. El director general de Defensa Civil, Evaristo Melo, le dijo ayer a Clarín que “los evacuados van de 800 a 900. Mientras algunos pueden volver a sus casas al bajar las aguas de algún arroyo, en otros lugares hay que seguir evacuando gente”.
Cushamen y Fofo Cahuel siguen aislados. Se usan unimog, tanquetas del Ejército y pequeños cuatriciclones para llevar alimen to, agua y abrigo. En Cushamen, la zona más castigada, vive una importante colonia mapuche que perdió cosecha y ganado.
El gobernador Mario Das Neves anticipó ayer que las pérdidas son millonarias. El temporal tuvo un saldo trágico: un muerto en Lago Puelo y un desaparecido en Gualjaina. El tiempo dio una tregua el sábado, pero durante la madrugada de ayer hubo lluvias intensas y copiosas nevadas.
Melo dio un ejemplo claro: “El río Chubut está descontrolado. Tiene un caudal de 400 metros cúbicos por segundo cuando lo normal fluctúa entre los 75 y 80. Y a veces menos”.
En Paso del Sapo llueve un promedio anual de 1.000 milímetros. En cinco días cayeron 250. Además la altura normal del río Chubut en ese sector no supera los 2 metros. El sábado por la noche pasó los 10. Por eso el pueblo quedó inundado. Y un puente está a punto de caerse porque ya fue superado por las aguas.
Unas 10 manzanas componen el asentamiento de Paso del Sapo: 8 quedaron bajo el agua. Se salvaron la comisaría y la iglesia. “La escuela 134, que se utiliza como refugio, fue la primera en inundarse.” Los pobladores no recuerdan un fenómeno igual.
María Cristina Payalef tiene 5 hijos de 4, 5, 11, 15 y 18 años. Con ellos pasó la noche en la usina. “Era un cuartito muy pequeño pero por lo menos no llegaba el agua”, le contó a Clarín.
Ayer encontró refugio en la comuna rural que estaba inundada. “Todos estamos con los pies dentro del agua”, aseguró. María Cristina ocupa una vivienda humilde ubicada a mil metros del río. “Lo poco que tenía lo perdí, igual que muchos vecinos.”
El gobernador Das Neves intentó llegar a Paso del Sapo en helicóptero, pero las condiciones climáticas se lo impidieron.
María Cristina Payalef se quejó por las condiciones sanitarias. “Hay sólo una salita de primeros auxilios donde también entró agua. Hace 10 años que le reclamamos a los gobernantes que hagan casas pero nadie nos escucha.” También contó que el sábado por la noche en su casa “el agua nos llegaba hasta el pecho”.
Anoche la situación no había cambiado. Y Evaristo Melo agregó un dato preocupante: según el pronóstico, habrá lluvias hasta el miércoles.
Para hoy se espera la visita del presidente Kirchner a Esquel y Bariloche. Entregaría ayuda a los municipios afectados.
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