UN ROTTWEILER ARREBATÓ UN BEBÉ DE LOS BRAZOS DE SU ABUELA Y LO MATÓ
Lo llevó a la casa para reforzar la seguridad, en un barrio de pocas viviendas, alejadas unas de otras. Por su porte, su fiereza y su temible actitud, lo llamó “Oso”. Sólo lo liberaba a la noche; el resto del tiempo lo encerraba en un canil alambrado. Pero ayer, poco después del mediodía, el perro, un robusto rottweiler, estaba suelto y provocó una tragedia: atacó al nieto de sus dueños, un bebé de 11 meses, lo arrastró unos 30 metros por el parque de la casa hasta que consiguieron quitárselo. Todas las heridas fueron en la cabeza; el bebé murió pocos después.
Como cada mañana, para ir a trabajar, los padres del bebé —su único hijo— lo dejaban al cuidado del abuelo paterno, en su chalé de Santa Inés 1555, del barrio El Tejado, en Estación Camet, en las afueras de Mar del Plata. Ayer, el hombre tuvo que salir y dejó a la criatura con su mujer; ella no sabía que el perro no estaba encerrado.
El fiscal Marcos Pagella, quien caratuló la causa como “averiguación de causal de muerte”, ordenó que no se dieran a conocer las identidades de los integrantes de la familia. “Están todos muy shockeados”, dijo uno de sus allegados. El abuelo del bebé, según relató a Clarín una fuente judicial, dijo a la Policía que dejó al perro suelto por seguridad, porque le habían dicho a la mañana que en la zona “andaba gente que no era del barrio”. Contó además que nunca dejaba al perro suelto: “Estaba atado o encerrado”, detalló.
Su mujer salió a caminar por el parque de la casa poco después del mediodía, con el bebé en brazos. “El perro la sorprendió. Saltó y le arrebató a la criatura”, contaron agentes de la comisaría sexta.
La mujer luchó con el perro, que le mordió los brazos, pero no pudo sacarle al chico. El abuelo llegó a la casa en ese momento y consiguió recuperar al bebé, muy lastimado, aún con vida. Rápido, lo llevaron a la Sala de Primeros Auxilios de Estación Camet. “No pudimos hacer nada”, dijo Mabel Pralong, enfermera del lugar.
“Un Rottweiler no es un juguete. Es un perro de ataque, puede decirse que es como un arma, y como tal hay que saber utilizarlo”, dijo el capitán Luis Ohan, de la comisaría sexta. “Ahora se puso de moda tenerlos en las casas. Pero hay que saber educarlos”, agregó.
Desde la calle, al fondo del chalé, se alcanza a ver dos caniles con puertas alambradas. Allí, además de “Oso”, que como collar lleva una gruesa cadena plateada, hay una perra de la misma raza y un Fox Terrier.
Al cierre de esta edición, el abuelo del bebé pidió a la Policía que sacrificara al Rottweiler, un perro al que, desde sus orígenes, se lo conoce como “El carnicero alemán”.
Este contenido no está abierto a comentarios

