UN SILENCIO QUE ALIMENTA DUDAS
El gobierno provincial puso en duda las razones que esgrimió Adalberto Damianovich, el ex titular de la comisión especial creada para hacer el seguimiento de la demanda de Aguas Provinciales por 310 millones de dólares ante el Ciadi, para justificar su renuncia. Lejos de la posibilidad de que se trate de falta de respaldo político, o la demora burocrática para reasignar partidas como adujo, en el gabinete santafesino dan a entender que hubo otras razones para su alejamiento. Hasta el propio gobernador Jorge Obeid sembró dudas: “Prefiero no hablar, investiguen ustedes”, soltó cuando se le pidieron precisiones.
La renuncia que presentó Damianovich el 11 de marzo pasado a la presidencia de la Comisión de Estudios de Arbitrajes Internacionales (Cearinsa) fue aceptada a fines de abril.
En el texto adujo que no tenía los medios suficientes para llevar adelante la defensa de la provincia. Además, le dijo a este diario que “faltó un mayor respaldo político o alguien que se interesara más en el tema para aceitar la estructura burocrática, que es una máquina de impedir”.
Por el contrario, Obeid minimizó la salida de un funcionario al que calificó como “muy de segunda o tercera línea”, al punto de que “no vale la pena hacer una discusión sobre este tema”.
“Damianovich era un integrante más de la comisión, renunció y se fue. No tiene ninguna repercusión especial. Fue colaborador mío por diez años y me llama la atención que recién ahora de dio cuenta del peso de la burocracia y lo preocupó”, ironizó el mandatario.
Después, consultado por este diario, el gobernador dijo que prefería no seguir hablando del tema y cuando se le pidieron precisiones, soltó: “Investiguen ustedes”. Un integrante del gabinete provincial llegó a decir que en realidad a Damianovich “lo renunciaron”.
Pero si el gobierno jugó al misterio, desde la oposición interpretaron que era insostenible la continuidad del funcionario.
El diputado por Encuentro Progresista, Marcelo Brignoni, recordó que Aguas Provinciales de Santa Fe usó para defenderse las opiniones que Damianovich volcó en la Legislatura provincial y que quedaron asentadas en la versión taquigráfica de la reunión de los diputados con el ministro de Obras Públicas el 23 de febrero pasado. “Resulta preocupante que la persona que estaba al frente de la comisión especial sea quien cita la empresa en su defensa por haber dicho en nombre del Estado provincial que él creía desde su cargo que no había incumplimiento del contrato”, esgrimió Brignoni.
El legislador contó que “la empresa intimó al gobierno el 16 de marzo usando como argumento las opiniones de Damianovich en la que sostenía que la empresa no había caído en incumplimiento del contrato”.
Su razonamiento es que “si la empresa usó sus argumentos, es porque es inviable que Damianovich sea quien tenga que defender al Estado, ya que en su opinión tiene razón la concesionaria”.
Sin embargo, resaltó que Damianovich fue durante años un hombre de confianza de Obeid. “El gobernador nombró a un colaborador suyo que jamás como funcionario del Enress intimó a demandó a la empresa para que cumpla con el contrato. Después va a la Legislatura a darle argumentos a la concesionaria que reclama 300 millones de dólares. Como abogado mío yo no lo contrataría”, ironizó el diputado provincial.
Pirotecnia verbal entre Joaquín y Lifschitz
Provincia y municipio siguen cruzando pirotecnia verbal en la disputa por el servicio sanitario. En ese contexto, el ministro de Asuntos Hídricos, Alberto Joaquín, acusó ayer al municipio de querer “quedarse con la caja de Aguas Provinciales, así como han usado el Banco Municipal y la Caja de Jubilaciones para financiarse”. Además, el miembro del gabinete de Jorge Obeid sostuvo que con la idea de crear un ente metropolitano que administre la operación del agua potable, la gestión Lifschitz pretende “hacer otra Dipos” y, aseguró, “nosotros otra Dipos no vamos a hacer”.
Por su parte, el intendente Lifschitz planteó ayer que si el gobierno provincial piensa en reprivatizar el servicio tras la salida de Aguas Provinciales, entonces “no se puede obviar un nuevo proceso licitatorio”.
Un día antes, el ministro de Obras Públicas provincial, Alberto Hammerly, había asegurado que la negociación de la transferencia de acciones entre Aguas y algún inversor interesado en ingresar al negocio “es cuestión de privados”.
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