UN SOCAVÓN DAÑÓ UNA VIVENDA DE BARRIO ROMA
Entre los años 1992 y 1993 la Municipalidad ejecutó el entubado de los desagües de esa zona. “Durante los primeros cinco o seis años no tuvimos problemas, si bien la calle había quedado con una cierta inclinación hacia nuestra entrada”, aseguró Nidia Carrara, una de las vecinas más damnificadas.
Con el paso del tiempo, el problema se fue acentuando, al punto de “convertir el frente de la casa en una verdadera laguna en días de lluvia”.
Como consecuencia, el asfalto se fisuró y comenzó a filtrar agua, “no sólo de lluvia, sino también de baldeo” _aclaró_, provocando daños importantes en la construcción.
Una inspección ocular realizada por un arquitecto hace más de 10 años, con el fin de efectuar un peritaje y emitir un dictamen técnico, detectó grietas en el muro de la fachada, deslizamiento del portón de ingreso vehicular, hundimientos y grietas en la vereda y el cordón. Además detalló la existencia de una serie de fisuras menores que involucran mampostería, dinteles, encadenados y cubierta.
“La más notoria se detecta en la fachada principal entre la ventana y la puerta de ingreso”.
En el interior, en la habitación del frente, se observaron fisuras y humedad en el encuentro de muros y cielorraso.
NO HAY PELIGRO
En cuanto al origen de los daños, el informe arribó a la conclusión de que “por deficiencias en el estado del desagüe entubado subterráneo que pasa por Crespo, frente a la propiedad, se originaron desplazamientos que produjeron hundimientos en el pavimento. El continuo accionar del agua ocasionaron erosiones que afectaron el normal comportamiento del suelo, con las consecuencias a la vista”.
Pese al estado del muro sobre la línea de edificación, el informe tranquilizó a los ocupantes de la vivienda al aclarar que “no representa un peligro latente para los habitantes y vecinos colindantes”.
No obstante aconsejó asegurar el muro del frente “con la aplicación de llaves o encadenados a los efectos de asegurar la vinculación continua del paño dañado y efectuar la reconstrucción de la zona deteriorada de la vereda con la construcción de un encadenado de hormigón armado, que asegure una permanencia y seguridad de la construcción existente”.
Nidia entiende que las condiciones expuestas “ponen en riesgo la vivienda y la desvalorizan”. Por lo tanto, solicita una pronta solución al problema. “Si las obras no fueron realizadas convenientemente los vecinos no tenemos por qué padecer las consecuencias que ello provoca”, aseguró con preocupación.
UN CASO SIMILAR
A escasos 200 metros de la casa de Nidia, la Municipalidad realiza una obra similar a la que sería necesaria para solucionar este inconveniente. Se trata de un by-pass al desagüe troncal ubicado sobre calle Paraguay -entre Suipacha y Crespo, y Crespo entre Paraguay y San Juan-, en inmediaciones del Parque Garay, que permitirá poner fin al hundimiento que posee la calle desde hace más de 10 años, y que se agravó tras la inundación de 2003.
Aunque los beneficiarios son muchos vecinos de barrio Roma, que durante años padecieron las consecuencias del hundimiento en sus propios domicilios, no llegará hasta la casa de Nidia.
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