UN SOCIÓLOGO EDUCADO EN PARIS ES EL NUEVO EMBAJADOR EN FRANCIA
Con la premura del caso, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, anunció ayer que Eric Calcagno será el nuevo embajador en Francia. Reemplazará en el cargo al diplomático de carrera Archibaldo Lanús.
El jefe de Gabinete dio la noticia ayer, a las 19.30, en la Sala de Conferencias de la Casa Rosada, acompañado por el joven sociólogo de 38 años, quien precisamente hizo buena parte de su educación en Francia.
El presidente Néstor Kirchner había apresurado su regreso desde la reunión de mandatarios del Mercosur de Montevideo para entrevistarse con Calcagno y hacerle el ofrecimiento formal de la representación en París.
Con este gesto, el Gobierno busca superar el traspié sufrido a partir de las idas y venidas del ex canciller Rafael Bielsa, quien el martes anunció que renunciaba a su banca en Diputados para asumir la embajada en Francia, pero un día después —tras sufrir críticas de sectores opositores— volvió sobre sus pasos, desechó el cargo diplomático y la semana que viene jurará finalmente como diputado nacional.
En la breve presentación que hizo de Calcagno, el jefe de Gabinete recalcó la importancia que tiene Francia para el Gobierno argentino y, por ende, la necesidad de recomponer las deterioradas relaciones bilaterales .
La semana pasada trascendió que el presidente de Francia, Jacques Chirac, hará una gira por América del Sur el próximo año, durante la que visitará Chile y Brasil. Y que la Argentina no figura en la agenda.
Esta información conocida con tanta anticipación fue la forma que eligió la diplomacia francesa para mostrar su molestia con el Gobierno argentino.
En el centro de las diferencias con Francia está la polémica abierta con la empresa francesa Suez, accionista mayoritaria de Aguas Argentinas que resolvió irse del país, descontenta por el congelamiento de la tarifa.
En estos momentos está adelantada una negociación para que Suez se quede en Aguas Argentinas como operadora, pero con una participación accionaria mínima.
Es probable que también haya molestado al gobierno francés el zamarreo público que la senadora Cristina Fernández le propinó en plena campaña electoral al embajador de Francia, Francis Lott: en la primer semana de octubre Cristina criticó con dureza a Lott porque el embajador, en una reunión con la comunidad francesa, dejó de lado las prudencia propia de su cargo y comparó al Gobierno argentino con los jóvenes parisinos que protagonizaron el mayo francés de 1968.
Por el motivo que fuere, lo cierto es que hay problemas con Francia, un país que se portó bien con la Argentina en momentos en que hacía falta respaldo para negociar una quita de la deuda con los acreedores privados.
Francia es además del tercer inversor en el país, el eje junto a Alemania de la Unión Europea, una región clave para las exportaciones argentinas. Y también integra el poderoso Grupo de los 7, que tiene un peso decisivo en el Fondo Monetario.
A su turno, el joven Calcagno se mostró agradecido por la designación; dijo contar con la “ventaja de conocer la estructura administrativa francesa y a muchos de sus dirigentes”. De buen humor señaló que el “defecto de tener 38 años se arregla con los años”.
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