UN SOLDADO ESTADOUNIDENSE FUE ASESINADO POR UN FRANCOTIRADOR EN BAGDAD.
Un soldado estadounidense que participaba en una patrulla en el norte de Bagdad murió al recibir un balazo de un francotirador, informó hoy un vocero militar. Mientras tanto, funcionarios iraquíes en poblaciones cercanas fueron atacados a balazos, en un intento por evitar que cooperen con las tropas de Estados Unidos.
Estos hechos de violencia se registran mientras funcionarios del ejército estadounidense anunciaron el arresto de 371 personas en tres días de operativos en Bagdad y el norte de Irak, destinadas a “aislar y a derrotar a bolsones de resistencia que intentan demorar la transición hacia un Irak pacífico y estable”.
El francotirador huyó de la zona mientras el soldado caía al suelo. El militar fue trasladado a una estación de primeros auxilios, pero murió poco después, dijo el mayor Sean Gibson, un vocero militar estadounidense.
El ataque contra el soldado de la Primera División Blindada se registró en el tercer día de una ofensiva lanzada por Estados Unidos en el centro y el norte de Irak a fin de encontrar arsenales de armas y a dirigentes de la resistencia contra los ocupantes.
Unos 50 soldados estadounidenses han muerto en Irak en ataques y accidentes desde que se declaró el fin de la guerra el primero de mayo.
En Falluja, a 65 kilómetros al oeste de Bagdad, desconocidos dispararon contra la oficina del alcalde y contra un tribunal de justicia. Mientras que en la cercana población de Khaldiyah, fue atacada a balazos una jefatura policial.
Se trata de los primeros ataques contra funcionarios iraquíes que han decidido cooperar con los ocupantes. “Hay elementos de la sociedad que no desean cambios y que ven que las fuerzas de la coalición están trayendo cambios en la forma de libertad y democracia”, dijo el coronel David Perkins, comandante de la Tercera División de Infantería de la Segunda Brigada de ejército.
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