UN TESTIMONIO QUE ABRIÓ UN ABANICO DE POSIBILIDADES EN LA INVESTIGACIÓN JUDICIAL Y MUCHAS DUDAS
A dos meses y medio de las últimas declaraciones, a dos meses de iniciado el año y a un mes del regreso de los trabajadores de Tribunales de la feria judicial, sigue sin existir novedades concretas en cuanto al avance de la causa que trata de establecer las responsabilidades de lo ocurrido en Santa Fe a partir del 29 de abril del 2003, con el ingreso del Salado a la ciudad.
Ya en diciembre, tras las declaraciones testimoniales tomadas durante los meses de noviembre y diciembre, de las cuales habían surgido diferencias radicales entre lo afirmado por funcionarios provinciales y municipales, se planteó la necesidad de realizar distintos careos entre los mismos.
Vale recordar que, tanto municipalidad como provincia, evidenciaron el conflicto que en forma tácita vivieron durante toda la emergencia hídrica, y plantearon versiones totalmente opuestas de lo ocurrido las horas antes del colapso total de la ciudad de Santa Fe. Los hombres de Marcelo Alvarez habían afirmado que las decisiones las habían tomado prácticamente desde la Provincia, mientras que los funcionarios de Reutemann, apuntaron todos a la responsabilidad local por las decisiones tomadas en abril del año pasado.
Pero a partir de la declaración del ex Ministro de Obras Públicas, Ing. Edgardo Berli, en los tribunales santafesinos, cambiaron las cosas sobre el juego planteado desde el Gobierno provincial.
Entre otras cosas, Berli había confirmado que el martes 29 de abril al mediodía, en el propio despacho de la Gobernación, Fratti efectivamente había exhibido un mapa de la ciudad con una línea que definía los barrios del oeste que luego fueron tapados por el agua.
Según publicó oportunamente el matutino Rosario 12, a través de una nota del periodista Juan Carlos Tizziani, durante la entrevista mantenida con el ex funcionario, al ser consultado sobre “por qué no se ordenó evacuar el barrio Centenario que cayó varias horas después”, contestó que “no tenía respuesta a los temas del aviso respecto a cuándo se iban a inundar las áreas y cuándo se debía evacuar, ya que lo que hicieron en esa reunión fue informar a través del director de Hidráulica”.
Por otra parte, Berli también puso en conocimiento del magistrado la existencia del informe sobre los aspectos hidrológicos e hidráulicos de la crecida del río Salado de abril a mayo de 2003, encargado por la Unidad Ejecutora, y que ahora quedó en manos de la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas (organismo que debe dar su aprobación al trabajo que costará unos 150.000 pesos y que fue encargado a técnicos de Buenos Aires, sin vinculación con el sector público).
A pesar de estos datos, que abren una serie de alternativas importantes en la investigación para tratar de establecer las responsabilidades por lo ocurrido durante la emergencia hidrica, hasta el momento no hubo novedades sobre el tema, teniendo en cuenta también la relevancia que tiene el caso para terminar de cerrar una herida todavía muy abierta en la piel de los santafesinos.
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