UN TRABAJO QUE PROCURA ERRADICAR EL TRABAJO INFANTIL EN SANTA FE
El próximo domingo se recordará el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, fecha instituida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con el fin de llamar la atención sobre un problema que en nuestro país afecta a 1.500.000 chicos. El número de niños que se vieron obligados a contribuir con el sostenimiento de la economía familiar, empleándose informalmente en fábricas, realizando tareas agrícolas, actuando de malabaristas en las calles, como limpiavidrios en las esquinas o vendiendo estampitas en los colectivos se sextuplicó desde 1997.
En Santa Fe, la Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (Copreti) manifestó no contar con estadísticas “fehacientes” que les permitan determinar el porcentaje de chicos que deben relegar los estudios, los juegos y actividades recreativas para procurarse el sustento. En este sentido, informaron que comenzarán a “trabajar en forma conjunta con el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec)”.
Aunque las cifras contribuyen a analizar la magnitud de la problemática, su ausencia no debe frenar las acciones tendientes a erradicarlo. Este es el pensamiento de quienes están al frente de la Copreti, comisión que desde el 2004 se dedica a detectar el trabajo infantil urbano, rural y oculto.
“La situación más problemática se da en el norte de la provincia, en donde hay muchísimos chicos que trabajan en el campo, con agroquímicos, pesticidas y componentes altamente tóxicos que a la larga pueden provocarles la muerte. Además hemos detectado que en algunas zonas se los utiliza como `señaleros’, para que el piloto que maneja el avión fumigador sepa hasta dónde debe rociar el campo”, comentó José Luis Bermúdez, coordinador de la Copreti.
En las zonas urbanas, el “trabajo en la calle” es la modalidad que adopta la problemática. La secretaria de Promoción Comunitaria de la ciudad, Lic. Delia Godoy de Blanco, señaló que es “muy difícil determinar si se trata de un trabajo o es una situación de mendicidad encubierta”.
A contrapelo de la tendencia nacional que determina un crecimiento del trabajo infantil en los últimos años, en la ciudad de Santa Fe “se mantiene constante pero varía el grupo de chicos”. El número ronda los 110 menores de entre 8 y 14 años que forman parte de 40 familias de los barrios Santa Rosa de Lima, La Boca, Barranquitas, Abasto, Guadalupe Oeste y la zona norte de la ciudad.
Los chicos eligen las esquinas de Urquiza y bulevar Pellegrini y las avenidas Alem, Blas Parera y Perón donde se ven favorecidos por la mayor circulación de vehículos que multiplica sus posibilidades de obtener alguna moneda por su “trabajo”.
Desde la Secretaría abordan la problemática “familia por familia”. “Las asistentes sociales actúan como operadoras barriales, es decir no con los chicos en los semáforos sino con las familias”, comentó Godoy de Blanco.
Para que el menor realice actividades acordes con su edad, desde el organismo estatal “trabajamos generando redes en el barrio”. “Hay muchas instituciones que tienen servicios de comedores infantiles, apoyo escolar y ahora vamos a instrumentar bibliotecas para ocupar todo el tiempo ocioso que tiene el chico a contraturno de la escuela. Eso convenimos en la Copreti”, manifestó la funcionaria.
También destacó que “no sólo el Estado y las instituciones de los barrios tienen que colaborar sino toda la comunidad. El que va en un vehículo y que por solidaridad o por lástima le da una moneda a un chico que trabaja lleva a que ese menor se fortalezca en una esquina o en una avenida”, sentenció Godoy de Blanco.
Acciones de la Copreti
Desde su creación, la Comisión recorrió distintas localidades de la provincia, con el fin de identificar zonas de presencia de trabajo infantil.
En el norte santafesino detectaron cerca de 20 chicos de entre 8 y 12 años, fundamentalmente, que eran sometidos a tareas agrícolas. Frente a esta situación “el inspector de la Secretaría de Trabajo, integrante de la Copreti, tiene la obligación de desafectar a la criatura de la actividad, tomar sus datos personales e identificar su lugar de residencia. Posteriormente se labra un acta al empleador y se le aplican multas de hasta $ 5.000”, comentó José Luis Bermúdez.
Desvinculado el niño del ambiente de trabajo se abre una nueva problemática: la contención social, que exige un tarea de sensibilización y recomposición del núcleo familiar sobre una serie de valores indispensables para proteger la integridad física y psíquica del niño. Este problema es abordado desde el Estado por la Secretaría de Promoción Comunitaria de los lugares en donde se detectan casos de trabajo infantil.
Además de estas acciones, la Copreti organiza en las comunas y municipios charlas para los empleados de fábricas locales y para la comunidad en general con el objetivo de explicarles los peligros y consecuencias del trabajo infantil. En esas reuniones “los invitamos a firmar voluntariamente el acta de adhesión para la erradicación del trabajo infantil”, comentó Bermúdez.
La creación de las subcomisiones de Reconquista y Rosario son los logros de la Copreti, que pretende crear delegaciones en áreas estratégicas para trabajar regionalmente.
Por la sociedad del futuro
“Los trabajadores infantiles de hoy son los pobres del mañana”, así sintetizó Rubén Vigil, integrante del equipo técnico de la Copreti, las consecuencias que genera este flagelo que cercena el proyecto de vida de miles de argentinos.
La pobreza es uno de los factores que expulsa a los menores a realizar una actividad que la legislación argentina permite (y con restricciones) a partir de los 15 años. Miembros del equipo técnico de la Copreti coincidieron en remarcar que “se trata fundamentalmente de un problema de valores y constitución de la familia. Al no haber contención familiar, el Estado procura trabajar sobre una serie de aspectos, pero nos enfrentamos ante una realidad en donde la célula familiar está destruida, en donde no hay ningún tipo de contención. Si no hay vocación de los padres de poner sus esfuerzos y su gran cuota de responsabilidad en esto, el chico va a seguir permaneciendo en la calle”, explicó José L. Bermúdez.
El trabajo infantil coloca a los niños en una posición de indefensión total. Los priva del derecho a la educación y al esparcimiento, afectando su calidad de vida en el presente y limitando sus posibilidades de reinserción en la edad adulta.
La legislación los protege
“Los Estados Partes reconocen el derecho del niño de estar protegido contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social”, reza el artículo 32 de la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989, y a la que adhirió la Argentina a través de la Ley 23.849, promulgada un año después. Con la reforma de 1994, la Convención adquiere rango constitucional.
El Convenio de la OIT Nº 138 sobre la “Edad Mínima de Admisión al Empleo”, ratificado por la ley Nº 24.650, y la ley de contrato de trabajo Nº 20.744, forman parte de la legislación nacional que prohíbe trabajar a menores de 14 años.
Más información: La Copreti dispone de un 0800-555-3846 para denunciar establecimientos de la Región Centro Norte de la provincia que empleen menores de 14 años.
La Comisión
La Copreti está integrada por las secretarías de Trabajo, Promoción Comunitaria y Derechos Humanos; los ministerios de Salud, Educación y Producción, las subsecretarías de Municipios y Comunas y el Juzgado de Menores.
La idea de abarcar dentro de la Copreti a todos estos organismos se fundamenta en la complejidad de la problemática que involucra factores económicos, culturales y educativos.
Uatre, Renatre, CGT, Unión Industrial de Santa Fe y la Asociación de Maestros Rurales participan con la Copreti en la misión de aunar esfuerzos para preservar la integridad de los menores.
En Rosario
Son 523 chicos, pertenecientes a 239 familias, los que se ven obligados a contribuir con el sostenimiento del hogar en la ciudad de Rosario.
Acompañados por sus familiares en algunos casos y en otros solos, el 10% se encuentra en la calle desde hace 6 meses, el 18% desde hace 1 año, el 19% desde hace 2 años, el 10% desde hace 3 años, el 22% hace más de 3 años y el 21% se desconoce.
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